10/12/2018
PLASMA RICO EN PLAQUETAS
Es el procedimiento auto regenerador que se ha convertido en una tendencia en los últimos años debido a sus resultados. Es muy poco invasivo, ayuda a combatir el envejecimiento prematuro y mejora las imperfecciones del rostro.
Los factores de crecimiento activados mediante esta técnica, tienen como función la multiplicación de células sanas, la muerte de células dañadas, desinflamación y estimulación celular.
El uso del PRP en la estética tiene múltiples aplicaciones, por ejemplo, revitalizante facial de rostro cuello y escote, define el marco facial, trata las cicatrices, reafirma y aumenta glúteos, anti envejecimiento prematuro, ojeras, estrías, flacidez, revitalización capilar entre otros.
Aunque el beneficio que se obtiene de esta técnica en la medicina estética es múltiple, el PRP no se limita a tratamientos estéticos sino que su uso se extiende a diferentes patologías como tratamiento para artritis, úlceras, lumbalgia, y tiene varias aplicaciones en odontología.
La vía de aplicación es variable dependiendo el tratamiento que se busca realizar y eso varía de acuerdo a la patología que se esta tratando.
El PRP entra en los cuatro grupos de tratamientos: Preventivo (acto anticipado para prevenir un riesgo), Restitutivo (sanar, renovar), Curativos (combatir una enfermedad) y paliativos (para atenuar el dolor o efectos negativos).
Es considerado uno de los últimos tratamientos de rejuvenecimiento que han surgido para combatir el envejecimiento prematuro del rostro. El tratamiento de Plasma rico en plaquetas (PRP) es la “nueva fuente de la juventud” ya que libera una buena cantidad de factores de crecimiento los cuales actúan regenerando los tejidos dañados de cada célula.
Es un procedimiento bastante simple, indoloro y no requiere reposo. Lo mejor de todo es que ayuda a mejorar las imperfecciones del rostro. Esto porque se toma una porción de sangre de la propia persona para realizar el preparado.
“Lo primero que tenemos que decir es que es un procedimiento cada vez más pedido por los pacientes, esto ocurre porque no se trata de una cirugía y todo lo que ello conlleva. Otro punto importante es que el PRP, es un tratamiento coadyuvante en cirugías faciales”.
El PRP tiene importantes beneficios sobre la piel envejecida, ya que restaura la vitalidad cutánea, aumenta su grosor y luminosidad; mejora la coloración y los efectos visibles muestran un incremento en la tersura de la piel.
Pero, ¿cuáles son las ventajas del PRP? Como es una sustancia biológica fabricada a partir de nuestro propio organismo y libre de químicos, su aplicación del concentrado de plaquetas es muy útil para la cicatrización de heridas y tejido óseo, aceleración en la asimilación de injertos, regeneración de la piel ulcerada o con escara y, en caso de implantes, también ayuda al proceso de regeneración y cicatrización, en especial, en personas que sufren de diabetes.
El PRP mediante un proceso que incluye el centrifugado de una muestra de sangre, de la cual se obtiene el plasma rico en plaquetas que se aplica en la piel por medio de micro inyecciones a nivel intradérmico donde abundan las células funcionales de la piel. Con esto ayuda a aumentar la producción de colágeno, elastina, ácido hialurónico y otros elementos esenciales de la piel. Eso sí, lo que hay que tener en consideración es que los pacientes desarrollan una inflamación en la zona tratada, que suele ser una reacción producto de la bioestimulación de la piel.
Pero, ¿cuáles son las recomendaciones de aplicar el PRP en el año? “La cantidad de veces que se indica en la aplicación de PRP depende de varios factores, como son la edad de la paciente, el tipo de piel o calidad de esta; también depende tanto de la genética como de la adecuada nutrición durante la niñez; la cantidad y grado de exposición previa a fuentes como el sol, viento o frío que son elementos que dañan la piel en forma acumulativa en el tiempo. Mientras más alterada la piel se le indicarán sesiones más frecuentes de PRP que puede llegar a ser cada mes. Pero para una piel normal frecuentemente se indican 4-6 sesiones por año, es decir cada 2 ó 3 meses. Después de la aplicación de PRP se debe esperar solo 2 días para usar maquillaje, con el fin de evitar irritaciones u otras molestias menores”.