22/05/2025
Una joven llega a la clase de Zumba y le dice a su instructor:
Profe, no iré más a las clases.
El instructor respondió:
qué mal, pero, ¿por qué?
La joven respondió:
Veo a mi compañera que habla mal de otra; un grupito que vive hablando y no baila, otras personas que durante la clase miran el celular entre tantas otras cosas malas que veo.
El instructor le responde:
Muy bien, pero antes de irte, quiero que me hagas un favor: toma un vaso, llenalo con agua y da tres vueltas por el salón sin derramar una gota de agua en el suelo. Después de eso, puedes salir e irte de la clase sin problema.
Y la joven pensó: ¡Muy fácil!
Y dio las tres vueltas como le pidió el instructor.
Cuando terminó dijo:
Listo, profe.
Y el instructor respondió:
Cuando estabas dando vueltas, ¿viste a tu compañera hablar mal de la otra?
La alumna respondió:
No.
¿Viste a la gente quejarse entre sí?
No.
¿Viste a alguien mirando celular?
No.
¿Sabes por qué? Le preguntó.
Estabas concentrada en el vaso para no tirar el agua.
Lo mismo es en nuestra clase. Cuando nuestro enfoque sea nuestro baile, nuestro disfrute y nuestro bienestar, no tendremos tiempo de ver los errores y defectos de los demás.
Quién sale de la clase por causa de otro, nunca entró a bailar, a disfrutar, a pasarla bien. Quien se fija en los demás, nunca entró con el fin de alegrarse, de bailar, de ser feliz.
Libérense del prejuicio, de la opinión de los demás, de fijarse en los demás, Y TAN SOLO BAILEN y DISFRUTEN..