07/04/2026
Rancho San Pedro de Agua Dulce. Un recuerdo que permanece vivo desde el año 1990, cuando los hermanos Abel Ayala Flores y Adrián Ayala Flores campeaban entre el monte y el desierto.
Días de trabajo, esfuerzo y conexión con el ganado donde cada paso formaba parte de una historia que hoy sigue presente. Entre corrales, pastas y lienzos donde , se forjaron experiencias, anécdotas y un legado que vale la pena recordar.
Momentos sencillos, pero llenos de significado… de esos que nunca se olvidarán.