20/03/2026
¿Cómo educar a los niños?
Los pequeños se deben habituar a tiempo al deber; no al placer, secundando sus caprichos. Y no se deben ahorrar todas las pequeñas incomodidades a los hijos, porque se deben acostumbrar a tiempo a las dificultades de la vida, al sacrificio exigido tantas veces por el deber. El niño que no experimenta jamás ninguna privación, ningún sufrimiento, crece flojo y egoísta, y el día de mañana huirá de cualquier deber que le cueste sacrificio.
Los grandes hombres, por lo demás, recuerdan siempre con cierto orgullo la austeridad de su infancia y la severidad de sus padres. Esto significa que un poco de austeridad, aún en los pequeños, no les hace ningún daño, sino que sirve más bien para ennoblecer el ánimo y para reflexionar a tiempo que la vida no se nos ha dado para el placer, (como piensan tantos flojones, consentidos de sus padres), sino para ser útiles así mismos y a los demás, a costa aún de no pocos sacrificios exigidos por el deber.
Frente a un niño que hace berrinches porque quiere alguna cosa, no vale la excusa: "¡Oh, es un niño, hay que darle contento!" El niño satisfecho en sus caprichos, sabe muy pronto cómo ha de mandar. Cuando quiera alguna cosa Se pondrá a llorar. ¿Por qué? Porque sabe que este es el medio seguro para obtener lo que quiere. ¡Y cuántos niños tratados como ídolos cuyos caprichos son en todo satisfechos, llegan a convertirse en tiranos de sus padres, de quienes absolutamente obtienen lo que quieren. Guardia Juvenil Saltillo