28/07/2026
Mi nombre es Daniel, aunque la mayoría me conoce como Danny de la Fuente.
Desde que tengo memoria, la danza ha sido parte de mi vida. Los escenarios siempre fueron mi lugar favorito. Entre los 16 y los 24 años estudié ballet y jazz, participé en competencias, puestas en escena, campamentos y talleres. Siempre quise aprender más, crecer más y descubrir hasta dónde podía llegar.
Pero la vida tiene una forma muy especial de enseñarnos que nuestro propósito no siempre sigue el camino que imaginamos.
En 2005 conocí el pole dance. Estudié pole dance, pole exótico y acrobacias, y desde el primer momento supe que había encontrado otra de mis grandes pasiones. Sin embargo, alcanzar ese sueño no fue sencillo. Requirió esfuerzo, disciplina, sacrificio y muchas decisiones difíciles.
Al mismo tiempo estudié durante tres años la carrera de Diseño de Imagen, profesión que también amo profundamente. Abrí mi primer salón y, aunque el pole comenzó a ocupar un lugar muy importante en mi vida, nunca abandoné mi profesión. Hasta el día de hoy sigo atendiendo a mis clientas, alumnas y personas que confían en mi trabajo.
También tuve responsabilidades que marcaron mi camino. Durante años ayudé a cuidar de mi mamá debido a su discapacidad, mientras atendía mi hogar, trabajaba y seguía preparándome. Aprendí a organizar mi tiempo, a no rendirme y a seguir adelante aun cuando parecía imposible.
En 2010 nació mi academia, un sueño construido con trabajo, perseverancia y mucho amor. Lo estudié aprendí de ARTISTAS MARAVILLOSOS internacionales como nacionales , algunos se convirtieron en mis amigos uno se convirtió en mi hermana.(Miguel Marquez)me aliento me apoyo en competencias vino a mi estudio a dar talleres , y aunque esté lejos siempre estará en mi corazón . También alumnas que se convirtieron en mis hermanas de vida y mejores amigas … Tere karol dorita Malena yaha paty brenda Miranda,, con las que reímos a carcajadas y siempre estamos unidas por alguna situación o por la terraza de mi casa .
Por eso hoy puedo decirte algo que creo con todo mi corazón: los sueños no se cumplen... los sueños se construyen. Se construyen cada día, con esfuerzo, con lágrimas, con paciencia, con caídas y con la decisión de levantarte una vez más.
Con los años he comprendido que muchas veces las dificultades no llegan para destruirnos, sino para redirigirnos hacia un camino mejor. Los momentos más difíciles también son los que más nos transforman.
He aprendido que no hay fuerza más grande que la voluntad, la paciencia, la tolerancia, la honestidad y, sobre todo, el amor por aquello que te hace verdaderamente feliz. También entendí lo importante que es rodearte de personas que celebren tus logros, impulsen tus sueños y deseen verte crecer.
Hoy la vida me ha regalado una hermosa familia. Comparto mi camino con la persona que amo profundamente. Llevamos diez años juntos y ocho años de matrimonio, y tenemos un hijo de ocho años que es el motor de nuestras vidas y nuestro mayor orgullo.
Quise compartir una parte de mi historia porque quizá alguien que lea estas palabras esté atravesando un momento difícil. Si ese eres tú, quiero decirte que no te rindas. Aunque hoy todo parezca gris, el sol siempre vuelve a salir.
Los días difíciles no son un castigo; son maestros que llegan para enseñarnos, fortalecernos y prepararnos para algo mejor.
Nunca dejes de creer en ti. Nunca dejes de luchar por aquello que amas. Vive con pasión, trabaja con disciplina, ama con todo tu corazón y sé feliz.
Porque al final, no es la suerte la que cambia la vida... es la decisión de nunca dejar de avanzar.
Con cariño,
Danny de la Fuente.