18/08/2025
🥋 “Ya no quiero ir a Taekwondo”
Una frase que muchos padres escuchan justo después de las vacaciones de verano.
Durante esas semanas de descanso, los niños salen de su rutina: no hay escuela, las responsabilidades bajan, duermen más, conviven con la familia, juegan más tiempo y experimentan una libertad que, aunque disfrutable, puede hacer que ciertas actividades —como el taekwondo— se vean como una “carga” al regresar.
Pero esto no significa que debas permitir que lo abandonen.
❗ Igual que cuando un niño dice que no quiere volver a la escuela… no lo tomas como una decisión definitiva. Sabes que es una respuesta emocional pasajera.
Y con el taekwondo pasa exactamente lo mismo.
👨👩👧👦 Como padre o madre, tu papel no es eliminar todo lo que incomode, sino enseñarles a ser constantes, a honrar sus compromisos y a entender que no todo en la vida es hacer solo lo que uno quiere en el momento.
El Taekwondo no es una actividad más.
No es un pasatiempo que se deja y se retoma al gusto.
Es una disciplina que forma el carácter, que fortalece la mente, que construye seguridad, respeto y valores.
💡 Los niños que aprenden a superar esa resistencia momentánea después del verano regresan más enfocados, más fuertes y con mayor madurez emocional. Cada entrenamiento al que regresan a pesar de no tener “ganas” es una victoria silenciosa que les marcará para toda la vida.
💬 Mi recomendación es simple:
Sé comprensivo, pero firme. Explícales que esos sentimientos son normales, pero que no por eso se abandonan las cosas importantes. Recuérdales lo lejos que han llegado, lo que han aprendido, lo que han logrado.
Y si necesitas apoyo, habla con su Sabonim o instructor. Estamos aquí para ayudarte a que tu hijo no solo regrese… sino que avance con más fuerza.
🔺 No lo lleves al Taekwondo solo cuando tenga ganas. Llévalo para que aprenda a ser fuerte incluso cuando no las tenga.
Ahí es donde empieza el verdadero camino marcial.