20/03/2020
¿Pitchers de bola ensalivada en México?
Por Héctor Bencomo
Desde los inicios del beisbol, uno de los grandes misterios del Rey de los Deportes ha sido el uso de sustancias prohibidas por parte de los pitchers para que la pelota haga efectos extraños y pueda engañar al bateador.
Hay lanzadores en las Ligas Mayores que han sido descubiertos en flagrancia y castigados, sobre todo en épocas recientes, cuando la tecnología de la televisión ayudó a los “visores” a poner más atención en los movimientos de los serpentineros.
¿Y qué se dice en el beisbol mexicano?
Raúl Cano, con 50 años de experiencia como pelotero (pitcher), instructor, gerente, coach y managers, sabe largo rato de esto y en el programa Bateo Libre, que se transmite de cinco a seis de la tarde en RG La Deportiva 660 AM, habló del tema.
En la serie final de la Liga Mexicana del Pacífico, en enero de 1998, los Venados de Mazatlán perdían tres juegos a cero ante los Mayos de Navojoa. El cuarto juego estaba 1-1 en la novena entrada y los sonorenes a un out de la victoria con Juan Manuel Palafox lanzando juego sin hit.
Raúl Cano era el manager de los Venados.
“Desde la quinta entrada traía una fricción deportiva con el pitcher (Palafox). Sentíamos que estaba usando un lanzamiento ilegal (con aceite, vaselina u otra sustancia)”, dijo Cano.
Recordó que Bubba Smith regresó a la caseta después de un ponche y le dijo:
“Ese rompiente no era un slider… es pelota se movió son rotación”.
Cano manifestó que en la quinta entrada le pidió al ampáyer principal que revisara a Palafox y este tomó el saquito de la brea, pero con tres de los cinco desde de la mano.
“Ya en la novena, hablo con el ampáyer, le pido que revisen tres lugares de su cuerpo. Se hizo una discusión como de 45 minutos y Palafox en lugar de mantenerse activo se acercó a la discusión. Al final ni lo revisaron”.
Pero esa estrategia de Cano dio resultados positivos porque los Venados vinieron de atrás y ganaron ese partido… y el otro, y el otro y el otro.
Fueron campeones de la Liga Mexicana y la primera vez que un equipo se levantó de un 0-3 para quedarse con el título en invierno.
“Nos llevamos de refuerzo a Palafox (a la Serie del Caribe) y tiró un juegazo en Venezuela. Allá pude constatar lo que sospechaba”, aseguró Cano. “El dominaba muy bien el lanzamiento que usaba en situaciones difíciles del juego”.
Se le volvió a preguntar a Cano en el programa de radio si acaso Palafox usaba un lanzamiento prohibido y contestó:
“Él tenía un buen control, su recta era fuerte, buen rompiente, pero tenía la especialidad de lanzar una pelota con cierta sustancia. La pelota se resbalaba hacia afuera y caía al llegar a home”.
Raúl Cano, que también fue pitcher, reiteró.
“Hay algunos pitchers que son muy astutos y nunca los han podido descubrir. Son expertos”.
Juan Manuel Palafox lanzó más de 20 años en ambas ligas y está en la boleta para entrar al Salón de la Fama en 2020.
¿Votarías por el (Raúl Cano)?, le pregunté vía telefónica este jueves 19 de marzo.
“Sí, votaría por él. Porque nunca fue descubierto. Los que vivimos dentro de este negocio sabíamos lo que estaba pasando, no sólo con él. En aquellos entonces nunca fue sorprendido o castigado”, dijo Cano.
“Yo lo intenté cuando me lo enseñaron (cuando era lanzador en los años sesenta), pero no pudo dominarla, no fui bueno para ello”, aceptó Cano.
“Habla con Alfredo Ortiz, él sabe más de eso que yo”, sugirió en tono irónico y amigable.
Insistiendo un poco sobre la supuesta sustancia que usarían algunos lanzadores mexicanos, Cano no supo catalogarla.
“No supimos que era. Antes se usaba mucho la saliva”.
Le preguntamos sobre Ernesto Carlos K*k Lee, un pitcher oriental que vino a la LMB en los años setenta y que tuvo fama de tirar la bola ensalivada.
“Si es cierto”, dijo Cano, “Es verdad. Era un experto el chinito. Te lo pueden decir varios compañeros”.
ALGO DE HISTORIA
El cronista Enrique Kerlegand, miembro del Salón de la Fama, escribió en su columna lo siguiente:
En 1920 se prohibió en las Ligas Mayores que los lanzadores agregaran a su repertorio la “Bola Ensalivada”. Solamente se les permitió que lo siguieran utilizando los pitchers veteranos que desde sus inicios tenían este pitcheo como arma principal.
Una de las razones que esgrimieron fue que era lanzamiento difícil de controlar y los bateadores sufrían las consecuencias. Para estas alturas ya estaba en funciones el primer comisionado que se tuvo en Ligas Mayores, nada menos que el juez Kent Landis que había sido llamado para atender el asunto de los Medias Blancas de Chicago.
Se buscaba averiguar y sentenciar que jugadores habían caído en las garras de los apostadores, durante la Serie Mundial de 1919. Fueron ocho y por tal razón los expulsaron de las Ligas Mayores. Varios de ellos lucían para ingresar al Salón de la Fama, pero jamás se les tomó en cuenta.
CASOS RECIENTES
El periodista Héctor Linares, en un artículo para el periódico Excelsior de 2014 escribió:
En la postemporada de 2006 Kenny Rogers, lanzador de los Tigres de Detroit, lució dominante al no permitir carrera en tres juegos. Ya en la Serie Mundial, el manager de los Cardenales de San Luis, Tony LaRussa, solicitó a los ampayers que inspeccionaran al pitcher por una mancha en su mano y aunque lo mandaron a lavarla, no lo expulsaron.
Michael Pineda, fue señalado en 2014 luego de un trabajo espectacular ante Medias Rojas, y justificó que era tierra lo que traía en su mano para contrarrestar el sudor.
El rival de Pineda ese día fue Clay Buccholz, quien curiosamente el año anterior fue acusado por el ex lanzador, Jack Morris, de emplear bola ensalivada luego de observar uno de sus videos. El también pitcher de Medias Rojas, Jon Lester, fue señalado de untar algo extraño durante un juego de Serie Mundial. No se les comprobó nada.
ALGUNOS CASTIGOS
Pineda fue castigado con 10 juegos de suspensión, al igual que Joel Peralta (Tampa Bay 2012). Julián Tavárez, ocho partidos con San Luis en 2004. Brendan Connelly, de Angels con ocho juegos en 2005.
Jay Howell, de los Dodgers, fue sorpendido en una serie de campeonato en 1988 y le dieron tres partidos de castigo. Phil Niekro, de los Mellizos en 1987 pasó una vergüenza en 1987 cuando al revisarle uno de sus bolsillos traseros salió a relucir una lima para las uñas.
Así las cosas, la bola ensalivada o con sustancias extrañas ha existido en el béisbol y muchas veces como una leyenda que le dio fama a algunos lanzadores, aunque no se les hay comprobado nada.