03/06/2026
Cuando pensamos en yoga, solemos imaginar posturas, estiramientos o ejercicios de respiración. Sin embargo, en la tradición clásica, el yoga es un camino mucho más amplio. Patanjali, en los Yoga Sutra, describió ocho pasos que orientan el desarrollo integral del ser humano.
Los dos primeros son los yamas y los niyamas. Los yamas son principios que nos ayudan a relacionarnos de manera más consciente con los demás, mientras que los niyamas se enfocan en la relación con nosotros mismos, nuestras actitudes y hábitos cotidianos. Son la base ética y personal sobre la que se construye toda la práctica.
Después encontramos el asana, las posturas que fortalecen y estabilizan el cuerpo, y el pranayama, las técnicas de respiración que regulan y expanden nuestra energía vital. Más adelante aparecen prácticas más sutiles: pratyahara, que nos invita a dirigir la atención hacia el interior; dharana, la capacidad de concentrar y enfocar la mente; y dhyana, la meditación sostenida.
Finalmente, Patanjali describe samadhi, un estado profundo de integración y unidad, donde desaparece la sensación de separación entre uno mismo y la vida.
Los ocho pasos no son una escalera que se sube rápidamente, sino una guía para vivir con mayor conciencia. Por eso, yamas y niyamas siguen siendo el fundamento de una práctica de yoga auténtica, dentro y fuera del tapete.