06/07/2026
Martina Navratilova (una de las atletas más competitivas de la historia) decía que el que inventó que ganar no lo es todo, seguro acababa de perder. Y es fácil caer en el cinismo o la frustración cuando el resultado del marcador no nos acompaña.
Sin embargo, los analistas coinciden en algo fundamental sobre lo que pasó en la cancha: esta Selección no se desordenó. El análisis táctico destaca cómo México plantó cara a una potencia mundial basándose en el dinamismo colectivo, la presión alta y una estructura defensiva sólida que arrastrábamos invicta desde la fase de grupos. Ver a jóvenes de 17 años como Gilberto Mora pedir el balón y girar sobre su propio eje sin miedo frente a la élite europea nos demuestra que la entrega fue absoluta.
Quedarnos solo con el número del marcador es perdernos lo más valioso de este proceso. El fútbol, al igual que el arte y los proyectos sociales, nos enseña que el cuerpo colectivo es capaz de resistir, coordinarse y crear belleza incluso bajo la máxima presión. En la danza, en las causas ciudadanas y en la cancha, cuando una puerta se cierra no es el fin de la obra; es el momento exacto para reorganizar el diseño de nuestros movimientos, ajustar la estrategia, creer en las nuevas generaciones y abrir nuevas oportunidades.
Tuvimos todo en contra, pero nos movimos juntos. Y ahí es donde reside la verdadera victoria. 🤍
¿Tú qué opinas? ¿El marcador define el valor de todo el esfuerzo? Te leo en los comentarios. 👇🏽
Resiliencia ArteYSociedad ProcesoCreativo TrabajoEnEquipo Inspiracion CulturaYDeporte PueblaDeportiva