01/03/2018
El día que una hoja seca se cayó
Había una vez dos arboles que crecieron juntos Uno era un árbol de una fruta rara y el otro árbol daba frutos dulces estaban tan cerca el uno del otro que una de sus ramas en cierta época del año se tocaban y se llegaban a entrelazar
El árbol de fruto raro era altivo con un gran follaje y el cual estaba orgulloso de su apariencia
El árbol de la fruta dulce era de tamaño menudo frondoso y siempre estaban juntas sus hojas
El árbol del fruto raro lo solían buscar los lugareños por sus ramas fuertes a los niños les gustaban ir a amarrar lazos para colgarse de él pero él sin embargo era tan celoso de su follaje y de su porte que direccionaba sus ramas a voluntad para no dejar que nadie se apoyará en él , le gustaba lucir majestuoso y que siempre lo vieran imponente
Por su parte el otro árbol permitía que cualquiera que deseara se subiera en él bajara cuanto fruto quisieran tomar en ocasiones le rompían sus ramas y tiraban sus hojas pero éste sin embargo no le importaba porque su mayor satisfacción era ver las caras contentas de las personas que probaban sus dulces frutos
Un día el árbol del fruto raro direccionó sus ramas hacia él y se percató de su precario follaje de que aquellas ramas que en algún momento lucían fuertes y frondosas habían sido rotas por la gente que el mismo árbol permitía que se treparan sin embargo cada temporada de frutos procuraba satisfacer a cuanta gente lo procuraba visitar
El árbol de fruto raro daba cada temporada los frutos de mejor sabor de toda la región mientras más alto estaban sus frutos mejor sabor tenían, la gente lo sabía y procuraban obtener de alguna u otra manera aquel manjar pero el árbol se encargaba de crecer y volver más inaccesible para lucir cubierto de ellos y que su color adornará tal majestuosidad
Por un tiempo ambos eran tan felices y se llevaban tan bien les encantaba tanto entrelazarse pero la temporada que les tocaba direccionarse en sentido contrario al otro, el del fruto raro observó por su gran tamaño otro horizonte que le hizo querer cambiar su dirección y olvidar la época en que ambos se entrelazaban
El árbol del fruto dulce comenzó a perder su follaje cada vez sus ramas lucían vacías cada vez se notaban más, comenzaron a secarse sus frutos ya no presentaban la dulzura de antes el árbol estaba triste ya había alguien que no lo volteaba a ver
El árbol del fruto raro al pasar el tiempo dejo caer sus semillas y un nuevo árbol germinó enfrente de Un nuevo árbol nació altivo majestuoso y muy similar a él robándose el protagonismo de los lugareños era más accesible y permitía que los otros gozarán de sus frutos así que el otro comenzó a percatarse de ello y ya no era igual su interés su altivez su majestuosidad era innegable pero había algo que le faltaba un hueco en él que no era correspondido un hueco en él que ni el otro árbol era capaz de tapar
Pasó la época y se acordó de aquel tiempo en que direccionaba sus ramas hacia el árbol del fruto dulce cuando recordó el camino y lo hizo observó con profunda tristeza que el árbol de la fruta dulce se había secado se olvido de darle sombra de darle cobijo de abrazar sus ramas y el otro solo pedía eso una pequeña temporada del árbol con ese insignificante toque el árbol vivía se alimentaba y daba el fruto que el amor inmenso y admiración le hacían sentir por el otro
Cuando el árbol del fruto raro volvió a voltear a observar al árbol que el mismo germinó aunque iguales y majestuosos no volvió a sentir ese toque entre sus ramas y el hueco quedo, una parte de él se secó y nadie se percató ,una parte de él murió ,siguió dando el fruto raro pero nunca más nadie volvió a necesitar su sombra sus ramas su abrazo ni su cobijo
Que árbol te gustaría ser?