21/04/2024
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La se distingue del en que “ sabiduría” atrañe al carácter y la conducta, en tanto que “ciencia” se refiere principalmente a la cultura intelectual.
El conocimiento puede ser sólo una acumulación de hechos inconexos, sin la capacidad de aplicarlos a la vida práctica.
En cambio la sabiduría es la facultad que permite aplicar los hechos en la vida práctica. Un estado intermedio podría hallarse en la expresión “razones prudentes” (Heb. binah, Pro 1:2). En este “entendimiento” o “comprensión” (binah) está implícita la capacidad de evaluar y organizar hechos, condición esencial para alcanzar la sabiduría. La sabiduría, tan ensalzada en el libro de los Proverbios, es perspicacia práctica tal como la que se revela en los ideales morales y el carácter religioso. Los diversos aspectos de la sabiduría corresponden con las características del que está a la altura de las normas de Dios. La sabiduría que describe Salomón es abarcante en el sentido de que cubre todas las fases de la vida práctica. No separa la piedad de los deberes comunes de la vida. El que tiene la verdadera sabiduría, refleja los requerimientos de Dios en cada pensamiento y acto. En vez de presentar la “sabiduría” ideal, el NT habla de “justicia” (Mat 6:33), “santidad” (2Co 7:1; Heb 12:10), “amor” (1 Cor. 13); pero estos conceptos abarcan una característica similar a la “sabiduría” del AT. En todos ellos el énfasis está en el carácter antes que en el ritualismo o aun el dogma, en cuanto éste se refiere al cristianismo teórico. La ciencia y el entendimiento constituyen la base de la sabiduría. Practicar la sabiduría es una función de la inteligencia. La verdadera ciencia o el verdadero conocimiento no garantiza un proceder correcto; pero éste va acompañado de un conocimiento de lo que es correcto, y depende de ese conocimiento. La relación entre los dos conceptos se presenta con claridad en la siguiente declaración: “Las verdades de la Palabra de Dios son enunciadas por el Altísimo. El que incorpora en su vida esas verdades se convierte, en todo sentido, en una nueva criatura. No se le dan nuevas facultades mentales, pero desaparece la oscuridad con que la ignorancia y el pecado habían nublado su entendimiento. Las palabras ‘os daré un corazón nuevo’, significan ‘os daré una nueva mente’. Un cambio de corazón siempre va acompañado por una clara convicción del deber cristiano, una comprensión de la verdad. El que estudia las Escrituras con ahínco y oración, obtendrá una clara comprensión y un sano juicio, como si al volverse a Dios hubiera alcanzado un plano más elevado de inteligencia” (EGW, RH 18-12-1913). Doctrina. De musar, “instrucción”. Musar deriva de la raíz yasar: “amonestar”, “disciplinar”, “corregir”; a veces, “castigar”. Puede también significar el resultado de la instrucción, y por esto equivale a sabiduría. ]