18/05/2026
¿Qué es más importante el viaje o el destino?
Porque hace unos meses si nos hubieran dicho que íbamos a llegar a semifinales después de que fuimos eliminados en Play-in con un DT que sólo vino por 2 partidos; seguro todos hubiéramos estado contentos.
Pero hoy después de como terminó el torneo, es entendible que haya un sentimiento de frustración, tristeza y/o enojo.
Entonces me pregunto, ¿hasta dónde debemos estar tranquilos por el torneo que se hizo y hasta donde podemos reclamar por lo que pasó ayer?
¿Hasta dónde un error de un jugador borra sus aciertos de un torneo? O al revés, ¿hasta dónde un acierto de un partido elimina todas las fallas de los últimos meses?
Aquí no hay respuestas correctas o incorrectas, pero creo que es interesante hacer este ejercicio de reflexión.