26/10/2025
Un 24 de octubre de 1960 nacía Wolfgang Güllich. Y está bien que lo recordemos porque fue sin duda uno de los escaladores más destacados del panorama de la escalada libre y deportiva de su tiempo.
Además de por sus incuestionables marcas deportivas (primer 8c, primer 9a…) y alpinísiticas (Eternal flame, Riders on the storm…), su carisma y forma de entender el hecho de escalar fueron inspiradores para sus contemporáneos y quizás aún más para las generaciones posteriores.
¿Qué tal si rescatamos algunas frases memorables de Wolfgang que no han perdido vigencia en 40 años?
“La escalada deportiva no solo significa competición y rendimiento. La escalada está vinculada a otras circunstancias igual de importantes, como los viajes, el trato con otras gentes y otras culturas. El escenario de la escalada corresponde (¿correspondía?) a la libertad, la tolerancia, los estilos de vida alternativos y la aventura”.
“Uno no toma café después de escalar; tomar café ES parte de la escalada”.
“En la escalada, el cerebro es el músculo más importante”. [¿recordáis los bíceps de Güllich…?]
“Es verdad que cuando nos colgamos de un monodedo, el dedo se ve sometido a una exigencia extrema, pero no es para tanto: solo es uno, el resto de los dedos no está haciendo absolutamente nada”.
📷 La foto que hemos elegido es la que ilustra la primera edición de “Wolfgang Güllich. Una vida en la vertical” (hazte con el libro). En ella, Thomas Ballemberger captaba al escalador alemán encadenando la mítica “La rosa y el vampiro” ¡en vaqueros! Sin duda, Güllich fue un visionario en todos los aspectos.