30/04/2026
*Uno nunca deja de ser el niño que soñó con ser más.*
¿Quién llegaría a creer que aquel pequeño niño, con la imaginación desbordada, sueños infinitos, inquieto, creativo y apasionado por descubrir el mundo, hoy sería maratonista, diseñador, psicólogo, periodista, comunicador, constructor, fotógrafo, editor y muchas otras cosas más… pero, sobre todo, alguien que ama la vida y en lo que hoy se ha convertido?
Evidentemente, el proceso ha sido sinuoso y complejo, pero hoy podría contarle que no solo es aquello que un día soñó: es mucho más, y seguramente será muchas otras cosas, porque el límite no está en llegar a ser adulto; el límite está en dejar de creer, en conformarse, en dejar de soñar.
Isra, desde la distancia en el tiempo te digo que eres un niño increíble.
Gracias por creer.
Soy gracias a ti.
Te amo.