01/12/2025
Las diferencias entre los padres que no entienden de fútbol y el entrenador terminan, muchas veces sin intención, afectando directamente al niño.
Mientras el entrenador trabaja bajo una planificación, pensando en el desarrollo integral del jugador, sus etapas, sus necesidades y su proceso, algunos padres interpretan el fútbol desde la emoción, la presión o el deseo personal.
Esa falta de comprensión provoca mensajes contradictorios el entrenador enseña paciencia, disciplina y aprendizaje, mientras que el padre exige resultados inmediatos, más minutos o decisiones apresuradas.
El niño queda atrapado entre dos voces que deberían caminar juntas, pero que a veces se confrontan por desconocimiento y en esa tensión, el que más sufre es él pierde confianza, se frustra, duda de su capacidad y deja de disfrutar el deporte que ama.
Por eso es vital que los padres respeten el trabajo del entrenador y comprendan que el objetivo no es ganar hoy, sino formar jugadores y personas para el futuro.
Cuando ambos caminan en la misma dirección, el niño crece.
Cuando se dividen, su desarrollo se frena.
La unión entre familia y entrenador es, siempre, la clave del verdadero progreso.
Texro: Prof. Jaime Reyes