26/08/2026
Profe quizás no siempre entendí tus decisiones, pero con el tiempo comprendí que cada enseñanza tenía un propósito.
Me enseñaste que el fútbol no se trata solamente de ganar, sino de aprender, esforzarse, respetar y nunca rendirse.
Gracias por tu paciencia, por exigirme y por ayudarme a mejorar dentro y fuera de la cancha. Algunas de tus palabras seguramente me acompañarán durante muchos años.
No sé hasta dónde llegará mi camino en el fútbol, pero siempre recordaré que hubo un entrenador que dedicó tiempo y corazón para enseñarme.
Gracias por formar al jugador, pero sobre todo, gracias por ayudarme a ser una mejor persona.