07/11/2025
En el fútbol base, la pregunta sobre qué es más importante, el talento o la constancia, tiene una respuesta clara, la constancia siempre gana.
El talento es un regalo, una chispa natural que puede hacer brillar a un jugador desde temprano, pero sin esfuerzo, disciplina y trabajo diario, ese brillo se apaga rápido.
En cambio, el jugador constante, aquel que entrena con compromiso, que acepta las correcciones, que no se rinde aunque las cosas no salgan bien, termina superando al talentoso que se conforma.
El fútbol formativo no busca solo jugadores hábiles, sino jóvenes perseverantes, con mentalidad fuerte y pasión por mejorar cada día.
El talento abre puertas, pero la constancia es la que las mantiene abiertas y te permite avanzar paso a paso hacia tus metas.
Prof. Jaime Reyes