31/08/2026
He corrido muchos maratones, pero esta es la segunda vez que entreno en forma para obtener un resultado.
El entrenamiento es duro y demandante. El cuerpo cambia, las prioridades cambian y si al mismo tiempo estas enfrentando ciertos retos emocionales que te desestabilizan, el camino se vuelve agotador.
Cuando desperté, lo primero que pregunté fue si todavía iba a poder correr el maratón. Cuando me dijeron que sí, sentí alivio, pero también miedo. Ya no me sentía tan segura como al principio de la preparación.
Al día siguiente retomé el entrenamiento con luz verde del doctor. Poco a poco fui recuperando fuerza y seguridad, pero sabía que el tiempo era muy corto.
Yo no me sentía al cien.
Cosas se fueron para no volver, pero otras llegaron para recordarme que la vida sigue. Y que la red de apoyo que construyes a lo largo de tu vida es de las cosas más importantes que tienes, porque son esas personas las que te van a sostener cuando más lo necesitas 🤍
Lloré muchísimo, hice muchísimo trabajo interno, me desarmé y me volví a armar.
El sábado antes de la carrera todavía me fui a dormir un poco triste, sin ganas. Pero cuando me desperté el domingo a las 4 am algo había cambiado, me sentía segura, tranquila, contenta, sin nervios, como si supiera que todo iba a salir bien.
Y así fue. Disfruté ese día de principio a fin. Todo se sintió perfecto y yo me sentía perfecta.
En este maratón, además de conseguir un PR, conseguí todo lo que necesitaba para volver a creer en mi ✨
Muchas gracias a todas las personas que estuvieron conmigo estos días y gracias a quienes hicieron de este el mejor maratón que he corrido en mi vida 💫