Deportivo Hacienda F.C.

Deportivo Hacienda F.C. 80 años de futbol en San Nicolas Totolapan Club de futbol amateur con mas de 80 años en la hoy llamada CDMX.

🌊🏞️ Cuando el agua dominaba San Jerónimo… La historia de la Presa Anzaldo y el Puente de Luis CabreraHoy, miles de autom...
26/06/2026

🌊🏞️ Cuando el agua dominaba San Jerónimo… La historia de la Presa Anzaldo y el Puente de Luis Cabrera

Hoy, miles de automóviles cruzan diariamente el Puente de Luis Cabrera sin imaginar que, bajo sus ruedas, existe una historia que transformó para siempre el paisaje del antiguo Pueblo Originario de San Jerónimo Aculco-Lídice.

Quienes observan esta fotografía quizá solo vean una gran obra en construcción.

Pero si miramos con atención... estamos contemplando uno de los cambios más importantes que ha vivido el sur de la Ciudad de México.

Hace apenas unas décadas, este lugar era completamente distinto.

🌿 Barrancas profundas, extensas huertas, ríos cristalinos, canales de riego y antiguos caminos conformaban un paisaje donde el agua era la verdadera protagonista.

El Río Magdalena, el Río San Jerónimo, el Texcalatlaco y el Río de la Coyotera descendían desde la Sierra de las Cruces alimentando manantiales, huertas y sistemas de riego que durante siglos dieron vida al antiguo pueblo.

No es casualidad que el nombre indígena Aculco sea interpretado por diversos especialistas como "donde se tuerce el curso del agua" o "lugar junto al recodo del agua".

Porque aquí... todo giraba alrededor del agua.

💧 Una presa para proteger a toda la ciudad

Con el crecimiento de la Ciudad de México durante el siglo XX, controlar las enormes avenidas de agua provenientes de las montañas se convirtió en una prioridad.

Fue entonces cuando, entre 1933 y 1934, se construyó la Presa Anzaldo, una importante obra de ingeniería hidráulica diseñada para regular los escurrimientos que descendían desde la Sierra de las Cruces.

Contrario a lo que muchas personas creen, la Presa Anzaldo no fue construida para almacenar agua potable.

Su verdadera función era mucho más estratégica.

🌧️ Retener temporalmente las fuertes corrientes durante la temporada de lluvias.

🌊 Regular el caudal de los ríos del sur de la ciudad.

🏙️ Disminuir el riesgo de inundaciones en zonas como San Ángel, Chimalistac, Copilco, Coyoacán y otros sectores que históricamente recibían enormes cantidades de agua.

En pocas palabras...

La presa funcionó como un gigantesco regulador que protegía a buena parte del sur de la capital.

🌉 El nacimiento del Puente de Luis Cabrera

Décadas después, el crecimiento urbano volvió a transformar este paisaje.

La apertura de la Avenida Luis Cabrera hizo necesario construir un gran puente que cruzara la barranca y permitiera conectar el nuevo desarrollo vial con el Anillo Periférico.

La fotografía que observamos captura precisamente ese momento histórico.

Todavía puede apreciarse la amplitud del vaso de la presa, los movimientos de tierra, las estructuras en construcción y un paisaje donde la urbanización apenas comenzaba a rodear una zona que durante siglos había permanecido dominada por la naturaleza.

Es una imagen que documenta el instante exacto en que el antiguo paisaje agrícola comenzaba a convertirse en la ciudad que conocemos actualmente.

🏺 Un pasado mucho más antiguo de lo que imaginamos

Pocas personas saben que durante las obras realizadas en la zona de la Presa Anzaldo también fueron localizados vestigios arqueológicos.

Entre los hallazgos se documentaron restos de estructuras antiguas, fragmentos de cerámica y evidencia de antiguos asentamientos humanos, confirmando que este territorio había sido ocupado mucho antes de la llegada de los españoles.

Cada excavación recordaba que debajo de la ciudad moderna seguía existiendo la memoria del antiguo San Jerónimo Aculco.

🌿 Del paisaje rural al crecimiento urbano

Durante buena parte del siglo XX, San Jerónimo todavía conservaba su esencia agrícola.

Las huertas, los árboles frutales, los canales de riego y las barrancas formaban parte de la vida cotidiana de sus habitantes.

Sin embargo, la construcción de nuevas vialidades, puentes y desarrollos habitacionales modificó profundamente el territorio.

El agua fue canalizada.

Muchos ríos fueron entubados.

Las huertas comenzaron a desaparecer.

Y el paisaje que durante siglos dio identidad al pueblo cambió para siempre.

Aun así, bajo las avenidas, los puentes y las construcciones modernas, continúa existiendo la misma geografía que dio origen al nombre Aculco y a uno de los pueblos más antiguos del sur de la Ciudad de México.

Porque la historia no desaparece...

Simplemente queda oculta bajo nuevas capas de ciudad.

🖼️ 🎨 Restauración y colorización histórica de la imagen

La imagen que acompaña esta publicación fue sometida a un cuidadoso proceso de restauración digital con el propósito de recuperar la mayor cantidad posible de detalles originales sin alterar su contenido histórico.

⚠️ Los colores aplicados corresponden a una reconstrucción interpretativa basada en referencias históricas. Los colores originales no se conocen con absoluta certeza. Este trabajo se realiza exclusivamente con fines culturales, educativos y de preservación del patrimonio histórico, sin ningún propósito de lucro.

💬 Ahora queremos conocer tu opinión…

🤔 ¿Recuerdas cómo era esta zona antes de la construcción del Puente de Luis Cabrera?

🌊 ¿Sabías que la Presa Anzaldo no fue creada para almacenar agua potable, sino para proteger a la Ciudad de México de las inundaciones?

🏞️ ¿Llegaste a conocer alguno de los ríos o canales que atravesaban el antiguo San Jerónimo Aculco-Lídice?

📸 Si tus padres o abuelos vivieron esta transformación, ¿qué historias te contaron sobre este lugar?

👇 Comparte tus recuerdos, fotografías o anécdotas. Cada testimonio ayuda a reconstruir la memoria histórica del Pueblo Originario de San Jerónimo Aculco-Lídice y a preservar un legado que aún vive bajo las calles de nuestra ciudad.

🌊🏡 ¿Sabías que San Jerónimo tiene tres nombres... y que cada uno guarda un capítulo de su historia?Cuando escuchamos San...
26/06/2026

🌊🏡 ¿Sabías que San Jerónimo tiene tres nombres... y que cada uno guarda un capítulo de su historia?

Cuando escuchamos San Jerónimo Lídice, la mayoría pensamos en la colonia que conocemos hoy. Sin embargo, muy pocos saben que este lugar posee una historia que se remonta muchos siglos antes de la llegada de los españoles y que su nombre es, en realidad, un viaje por distintas épocas de México.

🤔 ¿Te has preguntado por qué algunas personas lo llaman San Jerónimo Aculco, otras San Jerónimo Lídice y muchos habitantes originarios defienden con orgullo el nombre de San Jerónimo Aculco-Lídice?

La respuesta está escrita en su propia historia.

🏺 Aculco es el nombre más antiguo. Proviene del náhuatl y diversos especialistas lo interpretan como "donde se tuerce el curso del agua" o "lugar junto al recodo del agua".

Y ese nombre no fue elegido al azar.

Hace apenas unas décadas, este territorio estaba surcado por una extensa red de ríos, arroyos, canales de riego, manantiales y pequeñas presas que descendían de la Sierra de las Cruces para alimentar al Río Magdalena.

El Texcalatlaco, el Río San Jerónimo y el Río de la Coyotera formaban parte de un paisaje que hoy cuesta imaginar. Muchos de esos cauces fueron entubados durante el crecimiento urbano del siglo XX, pero aún sobreviven algunos tramos a cielo abierto y otros pueden seguirse por el trazo de las calles, recordándonos que el agua fue el verdadero corazón del antiguo pueblo.

💧 Aquí, el agua no era solamente un recurso.

Era la vida misma.

Gracias a ella prosperaban fértiles huertas donde se cultivaban flores, árboles frutales, hortalizas y semillas que abastecían a los mercados de San Ángel y de la Ciudad de México. Los vecinos organizaban el reparto del agua mediante canales de riego, realizaban faenas comunitarias para limpiarlos y comprendían que el bienestar del pueblo dependía del cuidado de ese sistema hidráulico heredado por generaciones.

⛪ Con la llegada de los españoles, el antiguo asentamiento indígena fue evangelizado y recibió el nombre de San Jerónimo, en honor al santo patrono, sin que desapareciera por ello su antiguo nombre indígena: Aculco.

Así, durante siglos, ambos nombres convivieron como testimonio del encuentro entre dos culturas: la prehispánica y la virreinal.

🕊️ El tercer capítulo llegaría mucho tiempo después.

En 1942, México rindió homenaje al pueblo checoslovaco de Lídice, destruido por el régimen n**i durante la Segunda Guerra Mundial. Como un acto de solidaridad internacional y de rechazo a la barbarie, el nombre Lídice fue incorporado oficialmente a este lugar, convirtiéndose en un símbolo de memoria y fraternidad entre los pueblos.

De esta manera, un solo nombre comenzó a resumir más de cinco siglos de historia.

🏺 Aculco, las raíces prehispánicas y el territorio del agua.

⛪ San Jerónimo, la herencia colonial y la identidad religiosa del pueblo.

🕊️ Lídice, el recuerdo de un acontecimiento que conmovió al mundo y un mensaje permanente de paz.

Pero la historia no termina ahí.

En las últimas décadas, los habitantes originarios han trabajado para que se reconozca oficialmente el carácter de Pueblo Originario de San Jerónimo Aculco-Lídice, no solo por su antigüedad, sino porque aún conserva parte de sus tradiciones, su memoria colectiva, sus fiestas patronales, sus costumbres y el profundo vínculo con el territorio que lo vio nacer.

Porque un Pueblo Originario no se define únicamente por la edad de sus construcciones.

Se define por la continuidad de su historia, por la identidad de su gente y por la decisión de mantener vivas sus raíces.

Quizá hoy ya no escuchemos correr el agua por aquellos antiguos canales ni veamos las extensas huertas que cubrían este valle, pero cada calle, cada barranca y cada rincón del pueblo siguen contando la historia de aquel lugar donde el agua daba forma al paisaje... y también al nombre de su comunidad.

🖼️ 🎨 Restauración y colorización histórica de la imagen

✨Esta fotografía ha sido restaurada digitalmente con un proceso de alta precisión, respetando en todo momento las proporciones, perspectivas y elementos originales captados por la cámara.

⚠️ Los colores aplicados corresponden a una reconstrucción interpretativa basada en fuentes históricas y criterios de restauración digital. Los colores originales no se conocen con certeza. Este trabajo tiene fines exclusivamente culturales, educativos y de preservación del patrimonio histórico, sin ningún propósito de lucro.

💬 Ahora queremos conocer tu opinión

🤔 ¿Ya conocías el significado del nombre Aculco?

🌊 ¿Te imaginabas que San Jerónimo estuvo rodeado por ríos, acequias, canales y huertas durante gran parte de su historia?

🏡 ¿Tus padres o abuelos te contaron cómo era el pueblo antes de la urbanización?

📸 Si pudieras viajar al pasado por un día... ¿qué te gustaría conocer del antiguo San Jerónimo Aculco-Lídice?

👇 Cuéntanos en los comentarios. Cada recuerdo que compartes también forma parte de la historia de nuestro pueblo.

📍⚔️ SAN JERÓNIMO: ENTRE EL SILENCIO DE LA REVOLUCIÓN Y EL ORIGEN DEL ORDEN MILITAR MODERNOEn los años en que la Revoluci...
25/06/2026

📍⚔️ SAN JERÓNIMO: ENTRE EL SILENCIO DE LA REVOLUCIÓN Y EL ORIGEN DEL ORDEN MILITAR MODERNO

En los años en que la Revolución Mexicana transformaba al país desde sus cimientos, San Jerónimo no fue escenario de grandes batallas… pero sí un territorio donde la historia se movía de otra manera: en silencio, en tránsito, en rutas polvorientas por donde pasaban tropas, mensajes y decisiones que rara vez quedaban registradas en los partes oficiales. 🚶‍♂️📜🐎

Entre barrancas y antiguos caminos hacia el sur del Valle de México, la guerra no se vivía como espectáculo, sino como presencia intermitente. Un día había calma absoluta 🌿… al siguiente, el eco de caballos, convoyes y soldados cruzando rumbo al Ajusco o hacia zonas más tensas del país.

El pueblo observaba. Resistía. Continuaba.

⚔️ Pero lo que dejó esa etapa no fue la destrucción visible de una batalla, sino algo más profundo: la conciencia de que el país necesitaba orden, estructura y formación militar profesional.

La Revolución había demostrado la fuerza de los ejércitos improvisados… pero también sus límites.

📚 Con el paso del tiempo, esa lección dejó de ser solo memoria y se convirtió en institución.

En la etapa posrevolucionaria, el Estado mexicano impulsó la modernización de sus fuerzas armadas, buscando que la experiencia caótica del conflicto se transformara en disciplina, estudio y estrategia.

El país entendió que no bastaba con haber ganado la guerra: había que aprender de ella, sistematizarla y convertirla en conocimiento.

Dentro de ese proceso surgió el fortalecimiento de centros de formación militar avanzada, entre ellos la Escuela Superior de Guerra, concebida como parte de esa nueva visión: formar mandos capaces de pensar la guerra no desde la improvisación, sino desde la doctrina, la planeación y el estudio estratégico.

🎖️La Escuela Superior de Guerra fue constituida en 1932, como parte del proceso de reorganización y modernización del Ejército mexicano en la etapa posrevolucionaria. Su creación respondió a una necesidad clara: formar mandos capaces de conducir la defensa nacional desde el estudio, la estrategia y la disciplina profesional, dejando atrás la improvisación propia del conflicto armado.

Su primer director fue el Teniente Coronel Luis Alamillo Flores, oficial con formación en Francia, quien aportó una visión más técnica y académica del arte militar. Bajo su conducción inicial, se sentaron las bases de su plan de estudios y de la doctrina que daría forma a la institución.

🌄 Así, mientras San Jerónimo conservaba su carácter de zona de paso y paisaje rural al sur de la capital, el país comenzaba a profesionalizar a sus mandos militares.

Y en ese contraste se resume una transformación profunda:

De caminos donde las tropas avanzaban sin rumbo fijo…
a instituciones donde el movimiento se volvió estrategia, método y organización.

🌄 En ese contraste se resume todo:

De caminos donde las tropas pasaban sin rumbo fijo…
a instituciones donde el movimiento se convirtió en estrategia.

San Jerónimo permanecía en su calma rural, mientras el país aprendía a pensar la guerra de otra manera.

🖼️ Esta imagen restaurada busca reconstruir visualmente la atmósfera del entorno en aquella época:

📷 Restauración en alta definición para rescatar texturas del terreno, vegetación y horizonte
🌤️ Ajuste de luz y contraste para recrear una sensación de memoria suspendida en el tiempo
🧠 Interpretación visual respetando proporciones originales, sin alterar la esencia histórica
⚠️ Los colores y matices aplicados son una reconstrucción interpretativa con fines culturales y de preservación histórica

💭 Y AQUÍ SURGEN LAS PREGUNTAS QUE NOS DEJA LA HISTORIA:

🟡 ¿Te imaginas estos caminos como rutas militares durante la Revolución?
🟡 ¿Crees que la historia de un lugar se define solo por batallas o también por lo que no se cuenta?
🟡 ¿Qué te transmite más esta imagen: memoria, transformación o silencio?

👇 Te leemos en comentarios

🌾⛪ Cuando la Revolución llegó a San Jerónimo AculcoMientras en distintas regiones de México resonaban los disparos de la...
25/06/2026

🌾⛪ Cuando la Revolución llegó a San Jerónimo Aculco

Mientras en distintas regiones de México resonaban los disparos de la Revolución y los nombres de Madero, Zapata y Villa ocupaban las conversaciones del país, en las laderas del sur del Valle de México existía un pueblo cuya historia transcurría al ritmo de algo mucho más antiguo: la tierra, el agua y la comunidad.

Ese pueblo era San Jerónimo Aculco.

Su nombre proviene del náhuatl Acolco o Aculco, que suele interpretarse como "donde el agua se tuerce" o "lugar donde el río hace una curva". No era un nombre casual. Durante siglos, la vida de sus habitantes estuvo estrechamente ligada a los manantiales, arroyos y acequias que descendían de las montañas y daban sustento a los cultivos que rodeaban al pueblo.

A principios del siglo XX, cuando comenzó la Revolución Mexicana, San Jerónimo conservaba todavía una imagen que hoy resulta difícil imaginar. Amplios campos de cultivo rodeaban el templo colonial; los caminos eran de tierra; las familias vivían del trabajo agrícola y de los recursos que ofrecía el entorno natural. Desde la torre de la iglesia podían observarse huertos, parcelas y extensiones de terreno que parecían perderse en el horizonte.

📜 Lo interesante es que, hasta el momento, las fuentes históricas consultadas no registran a San Jerónimo Aculco como escenario de grandes batallas revolucionarias ni como un centro militar relevante del conflicto armado. Y precisamente por eso su historia merece ser contada.

Porque la Revolución no transformó a todos los pueblos de la misma manera.

En San Jerónimo, los cambios llegaron de forma más silenciosa.

Los habitantes vivieron los años de incertidumbre que atravesó el país entero. Escucharon noticias de levantamientos, de nuevos gobiernos y de un México que buscaba redefinirse. Pero la preocupación cotidiana seguía estando en la cosecha, en el agua para los sembradíos y en la conservación de las tierras que durante generaciones habían dado sustento a la comunidad.

🌱 Tras el fin de la lucha armada, uno de los legados más importantes de la Revolución comenzó a sentirse en el pueblo: la cuestión agraria.

Los procesos de restitución y dotación de tierras impulsados durante las décadas posteriores tuvieron un impacto profundo en numerosas comunidades rurales, incluyendo a San Jerónimo Aculco. La defensa del territorio, de los recursos naturales y de la identidad comunitaria se convirtió en una de las grandes causas de los habitantes del pueblo durante el siglo XX.

Quizá por ello la historia revolucionaria de San Jerónimo no debe buscarse en trincheras ni en cañones.

Debe buscarse en sus campos.

Debe buscarse en las acequias que alimentaban las cosechas.

Debe buscarse en las familias que lucharon por conservar la tierra heredada de sus antepasados.

📚 Nota de rigor histórico

Esta publicación fue elaborada a partir de investigaciones históricas, estudios antropológicos, documentación oficial y fuentes escritas disponibles sobre San Jerónimo Aculco. Cuando no existe evidencia documental suficiente, evitamos presentar tradiciones orales o suposiciones como hechos comprobados. Nuestro compromiso es preservar y difundir la historia de manera responsable, respetando tanto la memoria comunitaria como la evidencia histórica disponible.

❓ Pregunta para la comunidad

¿Sus abuelos o bisabuelos llegaron a contar historias sobre cómo era San Jerónimo antes de la construcción de la Unidad Independencia? ¿Alguien conserva fotografías, documentos o relatos familiares sobre los campos, acequias y antiguos caminos del pueblo durante las primeras décadas del siglo XX?

📸 Sobre la restauración de esta imagen

La fotografía fue restaurada, coloreada y mejorada digitalmente para fines de divulgación histórica. Los colores son una interpretación basada en materiales, los tonos originales no pueden conocerse con absoluta certeza. Esta restauración se comparte con fines culturales y de preservación de la memoria histórica, sin fines de lucro.

📜⛪🌾✨

⛪ "ACULCO" Donde el agua se curva y la historia permaneceMucho antes de que la Ciudad de México se extendiera hacia el s...
25/06/2026

⛪ "ACULCO" Donde el agua se curva y la historia permanece

Mucho antes de que la Ciudad de México se extendiera hacia el sur y transformara el paisaje que hoy conocemos, existía un pequeño pueblo asentado entre manantiales, barrancas y tierras fértiles al pie de las montañas. Su nombre era Aculco, una palabra de origen náhuatl que puede interpretarse como “lugar donde el agua se tuerce” o “donde el río hace una curva”, una descripción que reflejaba perfectamente el entorno natural que dio vida a esta comunidad desde tiempos ancestrales.

La imagen que observamos nos transporta a una época en la que San Jerónimo Aculco aún conservaba gran parte de su carácter rural. El templo se levanta majestuoso sobre un terreno prácticamente despejado, dominando el paisaje como lo ha hecho durante siglos. No hay calles pavimentadas, automóviles ni construcciones modernas que compitan con su presencia. Solo la iglesia, el atrio, la cruz y el cielo inmenso que parece abrazar al pueblo.

La historia de este templo se remonta al siglo XVI, cuando los frailes franciscanos llegaron a la región para evangelizar a las comunidades indígenas que habitaban estas tierras. Sobre un antiguo asentamiento prehispánico comenzó a levantarse un recinto religioso que con el paso de los años crecería y se transformaría hasta convertirse en el edificio que vemos en esta fotografía.

Cada piedra de sus muros parece guardar la memoria de generaciones enteras. Por sus puertas han pasado campesinos, arrieros, comerciantes, niños bautizados, parejas que iniciaron una nueva vida y familias que encontraron aquí un espacio para celebrar y despedirse de sus seres queridos. Durante siglos, este templo fue mucho más que una iglesia: fue el corazón social, cultural y espiritual del pueblo.

La fotografía también nos permite apreciar detalles que muchas veces pasan desapercibidos. La robustez de los muros construidos con piedra volcánica de la región, la elegante torre campanario que se eleva hacia el cielo y la sobria belleza de la fachada son testimonio del trabajo de maestros constructores y artesanos novohispanos que dejaron su huella en este rincón del sur del Valle de México.

Resulta difícil imaginar que el terreno abierto que aparece en primer plano terminaría rodeado por una de las zonas urbanas más dinámicas de la ciudad. Sin embargo, la iglesia permanece. Ha sobrevivido a cambios políticos, transformaciones urbanas, conflictos, terremotos y al paso inexorable del tiempo. Sigue siendo el punto de referencia que conecta a las generaciones actuales con los orígenes de San Jerónimo Aculco.

Al contemplar esta imagen restaurada, no solo vemos un edificio antiguo. Observamos un fragmento de la historia de un pueblo originario que logró conservar su identidad a través de los siglos. Un lugar cuyo nombre recuerda la importancia del agua en la vida de sus primeros habitantes y cuya iglesia continúa siendo uno de los testimonios más valiosos de la historia del sur de nuestra ciudad.

📸 Sobre esta restauración

Esta fotografía fue restaurada, coloreada y mejorada digitalmente para fines de divulgación histórica. Los colores representan una interpretación basada en los materiales constructivos, el entorno natural y las características conocidas del inmueble. El trabajo se comparte con fines culturales, educativos y de preservación de la memoria histórica, sin fines de lucro.

❓ Pregunta para la comunidad

¿Cuál es el recuerdo más antiguo que tienen de la iglesia de San Jerónimo Aculco? ¿Les tocó conocer el pueblo cuando todavía conservaba amplios espacios abiertos como los que aparecen en esta fotografía?

🏀 La promesa cumplida, 65 años despuésMás que un conjunto de edificios, la Unidad Independencia nació para brindar vivie...
23/06/2026

🏀 La promesa cumplida, 65 años después

Más que un conjunto de edificios, la Unidad Independencia nació para brindar vivienda digna a trabajadores y derechohabientes del IMSS, reflejando la visión de bienestar social que transformó la Ciudad de México en el siglo pasado

Este era el gimnasio del deportivo de la Unidad Independencia del IMSS. Duela brillante, lámparas colgantes, gradas de madera. Y lo importante: está lleno de vida. Chavos jugando básquet, otros esperando turno, banda platicando en las gradas.

Esto era la ciudad autosuficiente funcionando en 2los años 60s:

El diseño era para durar. El Gobierno Federal, a través del IMSS, no escatimó. En 1960 se construyó este gimnasio, alberca olímpica y canchas como parte del paquete. No era un “extra”. Era el corazón del proyecto. Vivienda social con deportivo de primer nivel, porque la salud de los trabajadores también incluía el deporte. Todo sin fines de lucro.
Autonomía es esto. Un niño del IMSS podía nacer en la clínica, ir al kínder, la primaria y secundaria de la Unidad, ver una peli en el Cine Linterna Mágica, y en la tarde venir a echar la reta a este gimnasio. Sin salir de los andadores. Sin cruzar Periférico. Sus papás trabajaban en el IMSS, vivían en el IMSS, se curaban en el IMSS y se divertían en el IMSS.
La política pública hecha cancha. Cuando Adolfo López Mateos inauguró la Unidad el 20 de septiembre de 1960, y cuando John F. Kennedy la visitó en 1962, esto era lo que venían a ver: que un gobierno podía darle a sus trabajadores no solo techo, sino comunidad completa. Escuela, cultura, salud y deporte integrados.
65 años y sigue. Mientras otros conjuntos se caen, este gimnasio sigue brillando. Porque se hizo bien, con materiales buenos, con diseño pensado. Y porque se hizo para los derechohabientes, no para vender. La gente lo cuida porque es suyo.
La Unidad Independencia no es nostalgia. Es la prueba de que el Estado sí pudo construir dignidad. Se entregó en 1960 y hoy, en 2026, un chavo del IMSS sigue botando un balón en esta duela.

Esa era la idea: que no tuvieras que salir para vivir bien.

Pie de foto:
Gimnasio del deportivo de la Unidad Independencia del IMSS, CDMX. Parte de los equipamientos deportivos incluidos en el proyecto original de vivienda social del Gobierno Federal, 1960. El conjunto fue visitado por el presidente John F. Kennedy en 1962 como ejemplo de política pública.
Imagen con colorización digital para fines de divulgación. Trabajo sin fines de lucro. 2026.

Fuentes:

·Instituto Mexicano del Seguro Social.
Memoria descriptiva Unidad Independencia, 1960
·Archivo General de la Nación.
Registro de la visita oficial de John F. Kennedy a México, junio 1962
·Archivo Arquitectura Mexicana Siglo XX - UNAM
·De Anda, Enrique X.
Historia de la arquitectura mexicana. G. Gili, 2008
·Testimonios vecinales y recorrido fotográfico propio, 2026

Nota: Este material se presenta con fines educativos y de divulgación cultural, sin fines de lucro.

🎉 El día que el futuro se entregóEsto es el 20 de septiembre de 1960. El presidente Adolfo López Mateos vino a entregar ...
23/06/2026

🎉 El día que el futuro se entregó
Esto es el 20 de septiembre de 1960. El presidente Adolfo López Mateos vino a entregar la Unidad Independencia del IMSS. Y la ciudad entera se enteró.

Lo que grita esta imagen:

Era un evento de Estado. Mira la calle: Cadillacs convertibles, escoltas en moto, trajes, sombreros, prensa. No se inauguraba un edificio. Se inauguraba una idea de país. El Gobierno Federal venía a decir: así es como el Estado le responde a sus trabajadores.
Las torres recién estrenadas. Ahí están, imponentes, con los balcones rojos del IMSS como listón inaugural. La celosía geométrica de la fachada era modernidad pura en 1960. Esto era lo más vanguardista que México podía construir. Y era para médicos, enfermeras y empleados del Seguro Social.
La gente. Balcones llenos, calle abarrotada. Familias completas vinieron a recibir sus llaves. Para muchos era su primera casa propia, con clínica, escuela, cine y alberca incluidos. Vivienda social, pero con dignidad de primer mundo.
El momento político. Este proyecto fue la joya de la corona del sexenio. Tan importante fue, que dos años después, en junio de 1962, John F. Kennedy pidió conocer la Unidad Independencia durante su visita oficial. Quería ver cómo México resolvía la vivienda obrera. Esta foto explica por qué: esto era poder suave, era arquitectura como política pública.
La intención del diseño se cumplió ese día: entregar una ciudad autosuficiente. A partir de aquí, 2,500 familias del IMSS no tenían que salir para vivir. Tenían todo adentro. Y todo se hizo sin fines de lucro. Fue inversión directa del gobierno para sus trabajadores, no negocio inmobiliario.

Esta imagen es el "antes y después" en una sola toma. El concreto ya no era obra negra: era hogar, era comunidad, era el México moderno abriendo sus puertas.

Pie de foto:
Inauguración de la Unidad Independencia del IMSS, 20 de septiembre de 1960, con la presencia del presidente Adolfo López Mateos. Se observan las torres recién terminadas y la asistencia masiva de trabajadores derechohabientes. Proyecto modelo de vivienda social del Gobierno Federal.
Imagen con colorización digital para fines de divulgación. Trabajo sin fines de lucro. 2026.

Fuentes:

Instituto Mexicano del Seguro Social.
Memoria descriptiva Unidad Independencia, 1960
·Archivo General de la Nación.
Fototeca, Fondo Presidentes, Adolfo López Mateos, 1960
·Archivo General de la Nación.
Registro de la visita oficial de John F. Kennedy a México, junio 1962
·Noelle, Louise. Mario Pani. UNAM, 2008
·Testimonios vecinales y recorrido fotográfico propio, 2026

Nota: Este material se presenta con fines educativos y de divulgación cultural, sin fines de lucro.·

🌳 Arte en la casa de todosAquí está la prueba de que la Unidad Independencia nunca fue solo vivienda. Esto es uno de los...
23/06/2026

🌳 Arte en la casa de todos
Aquí está la prueba de que la Unidad Independencia nunca fue solo vivienda. Esto es uno de los murales de mosaico de Francisco Eppens integrados a los bloques habitacionales.

Lo que ves en la imagen:
El edificio de ladrillo rojo del IMSS, los balcones corridos, los árboles crecidos que Pani sí planeó desde el inicio. Y al centro, el mural vertical: aves, peces, grecas prehispánicas, formas que suben desde el agua hasta el cielo. No está en un museo. Está en tu casa. Esa fue la intención.

La idea de los arquitectos y el Gobierno Federal era esta:

La cultura no era un lujo, era un derecho. Por eso el arte se integró a la arquitectura. Eppens no pintó cuadros para colgar: hizo murales de mosaico pétreo para que duraran 100 años en la fachada de los edificios. Arte público, sin boleto de entrada.
Identidad mexicana en la vivienda obrera. Pani llamó a los mejores artistas de la Integración Plástica. Eppens trajo los códices, el mundo prehispánico, los animales sagrados. La idea era que el trabajador del IMSS viviera rodeado de belleza y de sus raíces, todos los días.
Autonomía también era estética. No tenías que salir al centro para ver arte. Lo tenías al bajar por las escaleras. La ciudad autosuficiente incluía Cine Linterna Mágica, teatro, pero también murales en tu andador.
Mira los detalles: las macetas en los balcones, las cortinas, los tendederos. 65 años después la gente sigue habitando estos edificios. Porque cuando diseñas con dignidad, la gente se queda y cuida. Los árboles ya dan sombra, los jardines están vivos. La supermanzana funcionó.

Este mural no es decoración. Es parte del mensaje que el gobierno mandó en 1960: la vivienda social puede y debe tener arte. Por eso vino John F. Kennedy en 1962 a ver la Unidad. No vino a ver departamentos. Vino a ver un modelo donde el Estado le daba a sus trabajadores casa, escuela, clínica, cine y arte.

Este fue un proyecto sin fines de lucro. El IMSS invirtió en esto para sus derechohabientes, no para vender. Por eso se pudo meter mosaico, se pudo contratar a Eppens, se pudo pensar a 60 años.

Pie de foto:
Mural de mosaico de Francisco Eppens en edificio habitacional de la Unidad Independencia del IMSS, CDMX. Parte del programa de Integración Plástica del conjunto. Proyecto de vivienda social del Gobierno Federal, 1960.
Imagen con colorización digital para fines de divulgación. Trabajo sin fines de lucro. 2026.

Fuentes:

I·nstituto Mexicano del Seguro Social.
Memoria descriptiva Unidad Independencia, 1960
·Tibol, Raquel. Francisco Eppens: obra mural. UNAM, 1982
·Archivo General de la Nación.
Registro de la visita oficial de John F. Kennedy a México, junio 1962
·De Anda, Enrique X.
Historia de la arquitectura mexicana. G. Gili, 2008
·Testimonios vecinales y recorrido fotográfico propio, 2026

Nota: Este material se presenta con fines educativos y de divulgación cultural, sin fines de lucro.

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