19/02/2025
El día de hoy recibí un correo electrónico que dice lo siguiente.
Estimados instructores de Bujinkan México,
Soy madre de un alumno del Centro de Artes Marciales Japonesas (CAMJ), pioneros en Bujinkan en México. Con profunda preocupación y tristeza, me veo en la necesidad de compartir una situación que afecta la integridad de la comunidad y el legado que Sensei Fausto dejó con tanto esfuerzo.
Desde su fallecimiento, su viuda, la Sra. Rocío, junto con Uriel Ávila, han estado entregando diplomas falsos a los estudiantes, cobrando casi 4000 pesos por certificados que no tienen validez ni reconocimiento oficial.
No soy experta en este arte, pero como madre me duele ver que haya personas que jueguen con la ilusión y el esfuerzo de los alumnos, vendiéndoles títulos sin valor real. Me parece injusto que jóvenes entusiasmados paguen cantidades tan altas por algo que no representa realmente su nivel ni su dedicación.
Han estado entregando simples fotocopias láser, que no tienen la misma textura ni calidad que los diplomas originales. Además, los nombres no están escritos de la misma manera que solían estarlo, lo que genera más dudas sobre su autenticidad. Incluso les toman fotografías con los certificados en mano, argumentando que necesitan enviar pruebas a Japón, cuando en realidad estos documentos no tienen ningún reconocimiento oficial.
Quisiera poder hablar más abiertamente sobre lo que ocurre, pero hay cosas que omito por temor a represalias, dado que las cosas se han manejado de manera violenta en más de una ocasión. Sin embargo, confío en que las personas correctas tomarán cartas en el asunto y pondrán un alto a esta situación antes de que cause más daño.
Espero que quienes sí tienen el conocimiento y la autoridad en este arte puedan hacer algo al respecto. Solo quiero que mi hijo y los demás alumnos puedan entrenar en un ambiente donde el esfuerzo y la honestidad sean lo más importante.
Les agradezco por su atención y quedo a su disposición para cualquier comentario o consulta adicional.
COMENTARIOS PERSONALES AL RESPECTO:
Este correo contenía fotografías de certificados que supuestamente son falsos, además de imágenes de personas que dicen ser instructores de la Bujinkan.
Aquí hay algunos puntos a tomar en cuenta desde mi punto de vista:
• Si alguien tiene dudas sobre la autenticidad de sus certificados, debe contactar directamente con el Hombu Dojo de Japón para determinar si el documento en cuestión es falso o no.
• Los certificados expedidos por el Hombu Dojo de Japón ciertamente tienen un costo, pero es decisión de cada persona pagarlo o no. Nadie puede obligarte a hacerlo si te parece excesivo.
• Dejemos de creer, sobre todo en México, en los “mesías del ninjutsu”. No existe un “gran maestro de la Bujinkan en México”, ni un “heredero de Hatsumi”, ni “el alumno secreto de Sensei Hatsumi”, ni “el maestro o dojo pionero”.
• No te dejes engañar por los “Dai Shihan” o cualquier “instructor certificado”, sin importar su grado. A decir verdad, muchos de ellos solo pagaron por su certificado, y ese es su único mérito. Pregúntate: ¿tu “gran maestro” realmente entrena o solo da clases y aparece en fotos? Usa el sentido común. Ve a sus clases, compáralo con otras artes marciales e instructores. Si te parece interesante, adelante, entrena; y si no, simplemente no lo hagas.
• No permitas que nadie abuse de ti. Si notas situaciones raras o extrañas en un dojo de la Bujinkan, o de cualquier otra arte marcial, es muy probable que sea un dojo falso, aun cuando tenga escudos, fotos y certificados colgados en la pared.
LA ÚNICA GARANTÍA DE UN DOJO VERDADERO DE LA BUJINKAN ES EL ENTRENAMIENTO. Ve y obsérvalo. Prueba una clase. Observa al instructor entrenar. Deja de creer que alguien es legítimo solo porque aparece en internet o porque organiza seminarios.
COMPARA TU DOJO. Asiste a clases con otros instructores, en otros dojos, incluso en otras artes marciales.
Nadie puede decir con certeza si lo descrito en el correo es verdad o mentira, pero cada persona tiene el derecho de elegir si quiere estar ahí o no.
Enrique López Aquino
Bujinkan Dojo Lindavista
Ciudad de México