18/03/2026
Cuando un niño se vuelve el único motivo de vivir de sus padres, la carga es demasiado pesada para él. Es como si lo encerraran en una habitación donde el aire tarde o temprano se va a terminar; aunque al principio respire bien, llegará el momento en que empiece a asfixiarse. Asfixiarse en medio de tanto supuesto “afecto y atención“.
Por eso te ruego, no vivas solamente por tu descendencia. Encuentra otro propósito en tu existencia, busca otro significado al hecho de ser padre o madre. Para que los pequeños que lleguen a este mundo no se transformen en deudores y víctimas de tu "sacrificio" y cuidado.
Ama a tu pareja. Los hijos se irán y tu compañero o compañera es quien permanecerá a tu lado. Puedes ser tú quien les enseñe con el ejemplo cómo se construye una relación sana, para que ellos mismos deseen formar su propio hogar, pero también puedes apagar la ilusión de tu esposo o esposa si te involucras en exceso en los asuntos de tus hijos y te olvidas de quien tienes al lado.
Quiérete a ti mismo. No te dejes en el olvido mientras peleas por el bienestar de tus hijos. No te prives de una prenda de ropa o un gusto personal (por ejemplo) por comprar otro juguete más, no abandones tu cuidado personal o tus aficiones por pagar una clase particular extra; si tú no veleras por ti, ¿qué podrías ofrecerle a los demás? ¿qué modelo les estarás dando? ¿qué clase de amor?.
Busca un sentido que trascienda lo material. El paso por este mundo no es eterno, y esa es la realidad aunque prefieras no verla. La fe, la espiritualidad, la reflexión (o cualquier forma en que vivas tu mundo interior) pueden ser motores de energía y ganas de vivir que te evitarán descargar todo el peso sobre los hombros de tus hijos.(...)
Permíteles a tus hijos la posibilidad de vivir y tomar aire. Así conseguirán madurar y avanzar en el camino que tengan trazado.
Nuestra labor como padres es bastante simple: hidratar a tiempo, no tapar la luz del sol, cuidar de las malas hierbas; después el niño, igual que una flor, sabrá crecer por su cuenta y entregar su mayor belleza.