30/01/2026
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¿Es bueno ensalzar a nuestros hijos?
En el fútbol base —y en el deporte infantil en general— es muy habitual ver a padres y madres en la grada defendiendo a su hijo como si se jugara una final de Champions. Frases como “mi hijo es mejor que Messi a su edad” o “el mío es mejor que el tuyo” suelen salir desde el orgullo… pero a veces cruzan una línea peligrosa.
Ensalzar a nuestros hijos no es malo en sí mismo. Reconocer su esfuerzo, animarlos y celebrar sus logros es fundamental para construir autoestima y motivación. Los niños necesitan sentir que sus padres creen en ellos.
El problema aparece cuando:
El elogio se convierte en comparación constante con otros niños.
Se genera presión excesiva por destacar o ganar.
El valor del niño parece depender solo de su rendimiento deportivo.
El protagonismo pasa del niño al adulto (el padre compite más que el hijo).
En esos casos, el mensaje que recibe el niño puede ser confuso: “si no soy el mejor, decepciono”. Esto puede derivar en ansiedad, frustración, miedo al error o incluso abandono del deporte.
Por el contrario, un enfoque sano sería:
Elogiar el esfuerzo, la actitud y el aprendizaje, no solo el talento.
Recordar que el fútbol base es formación, diversión y valores, no resultados.
Entender que cada niño tiene su propio ritmo de desarrollo.
Enseñar respeto: por los compañeros, rivales, entrenadores y árbitros.
El fútbol base no debería ser una competición entre padres, sino un espacio donde los niños aprendan a convivir, a trabajar en equipo y a disfrutar del juego.
👉 En resumen:
Sí, es bueno ensalzar a nuestros hijos…
❌ pero no comparándolos
❌ no presionándolos
❌ no proyectando en ellos nuestros sueños frustrados
✅ Sí acompañándolos
✅ animándolos
✅ dejándolos ser niños