13/11/2024
Esta semana en el primer caso me encuentro. Ya varias semanas en las que soy yo, con fatiga, agotamiento, vómito, cansancio total, una cosa y otra y otra… Y pienso como muchas veces, y si fuera solo normal?
Pensar esto es normal… ósea: queremos regresar a quienes éramos antes de este lobo, de esta fuerza que parece nos frena la vida…
Quiero decirte que si estás en esa etapa, es JUSTAMENTE NORMAL sentirte así. Y que ahora eres más que normal, porque tu enfermedad no eres tú. Tu estás ahí, en crecimiento, en construcción en fortalecimiento, mientras esperas salir de la cama, con un tesoro enorme que tiene eco en la eternidad.
San Josemaria decía que los favoritos de Dios son los niños y los enfermos. En estos momentos en los que toca la enfermedad toda nuestra vulnerabilidad, que vemos toda nuestra humanidad, en el que se desdobla todo lo que traemos dentro, me aferro a esta idea y ofrezco a Dios cada lágrima, cada dolor, cada etapa de este agotamiento para que sirva a alguien, que sea para provecho de quien él quiera.
Y así me siento más que normal, me siento como si desde mi cama pudiera cambiar el mundo, una lágrima a la vez.
Te abrazo ❤️