14/04/2026
Estimades Chayitxs:
Llegué a Chayito Baikers poco antes de su segundo aniversario y hoy, ya en el quinto y con toda la buena vibra que nos dejó el quincunce, me despido de esta gran experiencia.
Al inicio, como muchxs, no tenía idea de lo que significaba rodar en grupo. Yo acostumbraba rodar solo, pero me llamó la atención la organización y la ideología que mostraban como colectivo. Decidí unirme y desde entonces, cada martes se volvió Chayito.
Con el tiempo me integraron al staff como bloqueador, un papel que fui aprendiendo sobre la marcha. La premisa era clara: cuidar la rodada y proteger al contingente. Y se los digo de corazón: fue de lo que más disfruté hacer.
Chayito dejó de ser solo una rodada para convertirse en un espacio de convivencia, casi familiar. Se volvió una de mis prioridades. Me permitió aportar como ciclista urbano y como diseñador, pero sobre todo, crecer como persona.
El aprendizaje más valioso: dar sin esperar nada a cambio.
Este último año no fue fácil. El grupo atravesó situaciones de violencia, personal, colectiva y digital, que afectaron la dinámica interna. Intenté sostener el proyecto, tomé la batuta, pero el desgaste ya estaba presente. Poco a poco el equipo se redujo, y organizar en solitario se volvió cada vez más complejo.
Aun así, me mantuve por quienes seguían rodando. Por quienes entienden la bicicleta como algo más que una moda: como una forma de habitar la ciudad siendo agentes de cambio.
Chayito Baikers ha sido escuela y punto de partida para muchos proyectos, y eso es algo que siempre voy a reconocer y apoyar esperando que surjan más.
Pero sobre todo, me dio algo invaluable: la oportunidad de comenzar una familia. Y hoy, esa familia es mi prioridad.
Gracias a todes con quienes coincidí en el camino: en una rodada compartiendo un taco, un pulque o una chela. Me llevo cada encuentro y cada historia.
La bicicleta sigue siendo mi forma de vida por que yo sin bici no soy nada. Seguiré rodando, seguiré BICIvilizando desde donde me toque.
Esto no es un adiós definitivo. Será siempre un gusto encontrarnos en la calle y saludarles.
Soy Richie Rojas, ciclista urbano de barrio.
Siempre Chayito, nunca Inchayito