14/04/2026
Han sido años difíciles.
Desde que tuve angina de Ludwig, mi salud dental cambió por completo. He recorrido consultorios, buscado opciones y probado tratamientos, intentando encontrar una solución que me permita volver a sonreír sin dolor ni vergüenza.
Pedir ayuda no es fácil para mí. Durante cinco años cuidé a mi papá con todo mi corazón, y en el ámbito laboral llevo el mismo tiempo enfrentando un litigio por despido injustificado contra la familia Fábergas. Aunque he ganado el juicio, ya en dos ocasiones, aún no se ha logrado cobrar.
Entre la salud, el trabajo y las responsabilidades, el camino ha sido lento y muchas veces solitario. Pero sigo adelante, buscando opciones, reconstruyendo mi vida paso a paso.
Hoy, por primera vez en mucho tiempo, siento que estoy cerca de una solución. Mañana comienzo un nuevo tratamiento dental, y con él, la esperanza de volver a sonreír.
Es muy penoso para mí pedir apoyo, pero lo hago con humildad y confianza en la solidaridad de mi comunidad. Cada ayuda, por pequeña que sea, me acerca a recuperar mi salud, mi bienestar y mi sonrisa.
Gracias de corazón por leerme, por acompañarme y por creer conmigo en este nuevo comienzo.
Pepe Posada