08/08/2026
En la antigua India se decía que el cuerpo podía ser una lámpara: un espacio donde encender la atención.
La Hatha Yoga Pradipika propone habitarlo con asana, respiración y disciplina hasta que la energía encuentre su cauce y la mente, su quietud. Así comienza la práctica: cuando el cuerpo deja de ser destino y se convierte en camino hacia la propia conciencia.