02/01/2026
Empiezo este año sabiendo algo con claridad:
no todo se cerró,
no todo quedó resuelto,
no todo fue como lo imaginé.
Y aun así… sigo aquí.
Más consciente.
Más honesta conmigo.
El 2025 me enseñó a soltar procesos
y a convivir con otros que aún piden tiempo.
No todo se fuerza.
No todo se acelera.
Para el 2026 deseo para mí
y para cada mujer que confía en este espacio:
fuerza que se sostenga,
claridad para avanzar sin prisa,
y constancia que no nazca del castigo,
sino del respeto al propio cuerpo.
No prometemos perfección.
Elegimos presencia.
Elegimos proceso.
Donde el hierro p**e lo eterno.
AcompañamientoReal