16/09/2026
La biomecánica estudia cómo se mueve el cuerpo, cómo se distribuyen las fuerzas y qué sucede en las articulaciones, músculos y estructuras cuando entramos, sostenemos y salimos de una postura.
En yoga, esto importa muchísimo.
Cuando entramos a una postura sin preparación, sin espacio y sin una buena distribución de la carga, el cuerpo busca cómo resolverla. Ahí aparecen las compensaciones: una articulación recibe más carga de la que debería, otra pierde estabilidad, el torso colapsa, la pelvis se desplaza o la rodilla termina sosteniendo lo que debería estar distribuyéndose entre músculos y articulaciones.
Preparar el cuerpo. Crear espacio. Elongar. Entender qué articulaciones participan, qué músculos deben activarse y qué compensaciones queremos evitar. Después, avanzar progresivamente.
Eso es trabajar desde la biomecánica: dejar de perseguir la forma externa de la postura y empezar a comprender el movimiento que la construye.
Y cuando entiendes el movimiento, tu práctica cambia. Puedes trabajar con mayor conciencia, distribuir mejor las cargas, reconocer tus propios patrones y desarrollar una práctica mucho más sostenible en el tiempo.
Fuente: Hatha & Asthanga yoga México