24/05/2017
La garrapata hembra deposita alrededor de 2000 a 5000 huevecillos en el suelo. Estos después de dos meses maduran y se convierten en larva la cual rápidamente se ubica en lo alto del pasto o arbustos pequeños para trepar a su huésped (tu perro) ella vive sobre el huésped alimentándose de su sangre por unos pocos días.
Posteriormente baja para continuar su desarrollo en el suelo, para convertirse en ninfa la cual al poco tiempo sube de nuevo al huésped para continuar con un ciclo similar al de la larva.
La siguiente etapa es la de adulta, aquí ya podemos definir a macho y hembra, el macho mide entre 3 a 4 milímetros y se pasa el tiempo apareándose más que alimentándose, en cambio la hembra se aferra furiosamente al huésped para alimentarse durante varios días mas alcanzando un tamaño descomunal hasta de un centímetro. Por último abandona al huésped y busca un lugar en el suelo cálido y protegido para depositar alrededor de 2000 a 5000 huevecillos y después muere.
Durante este ciclo la garrapata no solo se alimente de un solo huésped, si no de varios, por lo tanto se convierte e n un transmisor de enfermedades tales como piroplasmosis o babesiosis, ehrlichiosis, enfermedad de lime o borreliosis. Todas estas dañan a tu perro desde fallas renales, daño en articulaciones, daños neurológicos, etc.
Además cuando es demasiada la infestación la garrapata puede provocar debilidad, adelgazamiento progresivo, anemia (por la gran pérdida de sangre) e incluso la muerte de la mascota por desangrado o por alguna otra enfermedad a la que queda susceptible debido a su estado de debilidad extrema.
Hoy en día hay diversas opciones para prevenir este problema.