29/08/2026
Paternalismo regional: cambio de provincias
Por JuanK
Todavía no ha comenzado la y ya se sienten los embates de las polémicas, “soplando” con vientos de categoría cinco.
Una de esas “ráfagas” viene cargada con el tema de los movimientos de algunos peloteros hacia diferentes provincias. Por supuesto, esto ha traído mucho debate, porque es evidente que algunos equipos se reforzarán y otros se debilitarán.
También se ha hablado de temas monetarios y de oportunidades para los jugadores en algunos equipos. Este punto pudiera parecer algo nuevo, aunque, en materia de incentivos, no lo es. Ya varios conjuntos de la Serie Nacional han recurrido a este tipo de prácticas en otras ocasiones. Sin embargo, en lo que respecta al dinero, sí estamos ante algo nuevo, o prácticamente nuevo.
Veo, incluso, a algunos aficionados muy molestos porque sus provincias hayan permitido que determinados jugadores se trasladen a otros equipos, mediante la famosa carta de liberación. Y pondré el ejemplo de Mayabeque, donde hay varios jugadores establecidos, incluso de equipo Cuba, que no estarán en esta defendiendo su terruño.
Pero lo curioso de todo esto es que la gran mayoría de esos “molestos” jamás ha escrito una palabra sobre la mala atención que ha tenido la provincia Mayabeque con sus atletas. Y los ejemplos están ahí como para escribir un libro: desde Laza, hasta El Muñeco y por ahí para allá. Nos cansaríamos de escribir sobre eso.
Todos los jugadores no son Dennys Laza, y tampoco tienen que serlo. No todos son ese moreno al que le han hecho todas y cada una de las “hijeputadas” posibles en esta pelota cubana y en su natal provincia, y que, aun así, sigue ahí, jugando por su gente y por su barrio. No todos son así, ni tienen por qué serlo.
Otros buscan mejores oportunidades y condiciones. Otros buscan nuevos horizontes, donde la vida sea más digna y las calamidades puedan disiparse.
El pelotero es un ser humano, y el ser humano está donde mejor se siente, donde pueda servir y, con el fruto de su trabajo, darle de comer a los suyos con dignidad y decoro.
Los tiempos de los diplomas, los afiches de Gardy, de los Gladiolos y las serigrafías de Rostros de Habaneras, de José Manuel García Rebustillo, ya pasaron hace muchísimo tiempo. Ahora se necesita mucho dinero para poder simplemente comer… solo comer.
Hay que poner los pies sobre la tierra: mientras en Cuba no exista un pago digno para sus atletas —y para sus ciudadanos, también—, cualquier mejora o incentivo monetario será el “caldo de cultivo” para que el hombre con buena voluntad cambie de empleador y, en este caso, de equipo de béisbol.
No siempre vivimos como pensamos; muchas veces pensamos y decidimos según las circunstancias en que vivimos.
Hay que ser más realistas. En el mundo, usted está y hace lo que considera mejor para usted. Eso es LIBERTAD.
Que cada provincia y cada equipo busque su mejor manera de conformar un buen plantel y de motivar mejor a sus jugadores.
Yo sí estoy muy de acuerdo con que cada cual juegue donde le dé la gana. Y punto.