17/08/2026
HANSHI FRANCISCO GERMÁN MENDOZA LÓPEZ, UNA VIDA DE LEALTAD AL SH*TO RYU:
Nacido el 28 de mayo de 1953, Hanshi Francisco Germán Mendoza López pertenece a esa generación de karatekas mexicanos cuya trayectoria permite recorrer buena parte de la historia y consolidación del Karate Do tradicional en nuestro país. Su currículum establece formalmente 1969 como el inicio de su entrenamiento en Karate Do Sh*to Ryu, disciplina a la que ha permanecido ligado de manera ininterrumpida durante 57 años. Su primer maestro fue José Manuel Luquín, alumno del Maestro Nobuyoshi Murata y uno de los pioneros de aquella primera época del karate mexicano. Mendoza recuerda que entonces existían muy pocas escuelas y que el grupo del profesor Luquín se llamaba Shaolin Kai, funcionando inicialmente en la zona de Mixcoac, cerca de la recordada Zapatería La Vega y posteriormente en instalaciones de la Comercial Mexicana de la misma zona. Eran años en los que el Karate Do apenas comenzaba a extender sus raíces en la Ciudad de México y el Maestro Nobuyoshi Murata, considerado padre del karate en México, asesoraba a distintos grupos. Fue precisamente durante una de aquellas visitas cuando Germán Mendoza lo vio impartir clase por primera vez y quedó profundamente impresionado, no solamente por su técnica, sino por su forma de enseñar, su filosofía, sus relatos acerca de la historia del karate y el énfasis que concedía al kihon y al kata en una época en la que muchos practicantes se sentían especialmente atraídos por el combate. Aquella impresión habría de determinar el resto de su vida marcial. Deseoso de entrenar con Murata siempre que fuera posible, Mendoza comenzó también a asistir a la escuela de Juan Jorge Farías, ubicada en la calle de Chihuahua, en la zona de Insurgentes, porque sabía que Murata impartía asesoramiento allí. Durante algún tiempo entrenó simultáneamente en distintos grupos hasta que el propio Maestro Murata reparó en aquel joven que aparecía una y otra vez en las escuelas que visitaba y le preguntó por qué lo encontraba en diferentes lugares. Mendoza le confesó entonces que sencillamente le gustaba mucho su forma de enseñar y quería aprovechar cualquier oportunidad para entrenar con él. A partir de entonces la relación se hizo cada vez más cercana y Germán Mendoza terminaría convirtiéndose en uno de sus discípulos más próximos. También recuerda aquellos años de convivencia en la Butokukai de División del Norte, donde se recibían equipos japoneses de kata y kumite, algunos de ellos vinculados con la empresa Nissan, y donde impartía clases el entonces joven Maestro Tadashi Iwamoto, personaje que décadas después volvería a cruzarse de manera significativa en su camino. Con el paso de los años, Murata llegó incluso a invitarlo a entrenar en su propia casa y Mendoza se integró plenamente al núcleo de trabajo que rodeaba al maestro. Dentro de la organización formada posteriormente alrededor de Murata ocupó la responsabilidad de vicepresidente de Desarrollo Técnico, trabajando estrechamente junto con los profesores Alfredo Orozco y Enrique Durán, los tres colaboradores que compartieron una etapa particularmente cercana al maestro y que llegaron a ser señalados en la prensa de la época como los primeros maestros mexicanos de aquel grupo en alcanzar el quinto Dan. En cuanto a su progresión técnica, Germán Mendoza recibió inicialmente la cinta negra con el profesor José Manuel Luquín, pero al consolidar su relación con Nobuyoshi Murata deseó realizar nuevamente el proceso de Shodan dentro de la línea directa de quien ya consideraba su maestro. De esta manera, sus grados posteriores estuvieron estrechamente relacionados tanto con Nobuyoshi Murata como con Soke Kenei Mabuni, hijo del fundador del Sh*to Ryu, Kenwa Mabuni. De acuerdo con el registro curricular proporcionado por el propio Maestro Mendoza, obtuvo el 1.er Dan en enero de 1979, el 2.º Dan el 20 de febrero de 1982, el 3.er Dan el 12 de marzo de 1988, el 4.º Dan por exención, el 5.º Dan el 29 de septiembre de 1991, el 6.º Dan el 9 de septiembre de 2000, el 7.º Dan el 7 de julio de 2007 y finalmente el 8.º Dan el 12 de diciembre de 2022. Su relación con Nobuyoshi Murata se prolongó hasta el fallecimiento del maestro y él mismo resume esa fidelidad con una afirmación contundente: nunca cambió de estilo ni de maestro. Uno de los episodios que conserva con mayor emoción ocurrió durante el último viaje que realizó junto a Murata a Japón, en 2004, cuando trabajaban en fortalecer los vínculos de Unión Murata con Japón y mantenían contacto con el Maestro Masahiko Yokoyama. Al regresar a México, Murata le entregó un sobre cerrado como reconocimiento por los muchos años que había permanecido a su lado, acompañándolo incluso en labores de asesoramiento dentro y fuera del país, y le pidió que no lo abriera hasta que sintiera verdaderamente la necesidad de hacerlo. Mendoza conservó aquel sobre durante años. En su interior se encontraba un reconocimiento relacionado con su promoción a séptimo Dan, un gesto particularmente significativo porque Murata lo consideraba uno de sus hombres de mayor confianza, su cercano colaborador y consejero en los asuntos técnicos del karate. Tras el fallecimiento de Nobuyoshi Murata en 2005, Germán Mendoza continuó fielmente dentro de su línea. Ese mismo periodo fue determinante por la presencia en México de Soke Kenei Mabuni y del Maestro Hidetoshi Nakahashi, con quienes se acordó que Mendoza y el Maestro Alberto Hidalgo, del Instituto Politécnico Nacional, continuaran desarrollándose como representantes de alto grado dentro de aquella línea. Mendoza viajó posteriormente a Córcega, Francia, para presentar examen y continuó participando en seminarios con Kenei Mabuni. Años después comenzó a preparar su promoción a octavo Dan y deseaba realizarla personalmente ante Mabuni en Japón; sin embargo, el deterioro de la salud del gran maestro hizo imposible concretar aquel propósito. Germán Mendoza decidió esperar y, después de cumplir el tiempo requerido en séptimo Dan, recibió finalmente su 8.º Dan en 2022 de manos del Maestro Tadashi Iwamoto, cerrándose así un círculo extraordinario con aquel joven instructor japonés al que había conocido muchas décadas antes en la Butokukai de División del Norte y quien además había sido amigo y contemporáneo de Nobuyoshi Murata. Su trayectoria internacional incluye participación en seminarios y actividades de Karate Do en Japón, Francia, Canadá, Venezuela, Cuba, Guatemala, España y México, destacando de manera especial una demostración realizada en marzo de 2003 en el Saineikan Dojo del Palacio Imperial de Japón, escenario de enorme simbolismo para cualquier budoka. Durante 2025 continuó impartiendo seminarios y realizando promociones de grado en ciudades como Monterrey, Tijuana, Guadalajara y Los Mochis, demostrando una actividad que contradice cualquier idea de retiro. Su organización lleva el nombre de Shooseikai Karate do Sh*to ryu Tradicional, denominación que le fue otorgada precisamente por Nobuyoshi Murata y cuyo significado, según explica el propio Maestro Mendoza, alude a una “escuela que promueve la lealtad”. El nombre no fue casual: Murata quiso reconocer con él una de las cualidades que más distinguían a su discípulo, la lealtad que mantuvo hacia su maestro y su línea durante toda la vida. Actualmente, Hanshi Germán Mendoza continúa como director técnico y asesor de distintos grupos de Sh*to Ryu en diversos puntos de la República Mexicana, entre ellos organizaciones de Sinaloa, Tijuana, Cancún y Guadalajara, preservando una enseñanza eminentemente tradicional. Su dojo se encuentra en Avenida División del Norte 2915, segundo piso, en la alcaldía Coyoacán de la Ciudad de México, muy cerca de Miguel Ángel de Quevedo, donde imparte clases tanto a niños como a adultos. Su concepto pedagógico conserva deliberadamente el espíritu de las antiguas escuelas: no considera necesario convertir las clases infantiles en sesiones de juegos, sino enseñar a los niños la misma disciplina y principios del Karate Do tradicional, naturalmente adaptando las repeticiones y exigencias a las capacidades particulares de cada alumno. A sus más de siete décadas de vida continúa entrenando intensamente y considera indispensable predicar con el ejemplo. Acude al gimnasio entre tres y cinco días por semana, complementa su preparación física en casa e imparte clases prácticamente todos los días, descansando solamente los domingos. Si solicita a sus alumnos realizar kata, procura ejecutarlos junto con ellos; si prescribe ejercicios físicos, también participa. Esa necesidad de mantenerse permanentemente activo explica incluso por qué nunca se sintió particularmente atraído hacia funciones arbitrales o administrativas que lo obligaran a permanecer sentado: su lugar siempre ha estado sobre el tatami, entrenando y enseñando. Para Germán Mendoza, el Karate Do es, sencillamente, un estilo de vida, concepto que enlaza directamente con una enseñanza que escuchó innumerables veces de Nobuyoshi Murata: disfrutar de la vida por medio del Karate Do. No concibe el arte marcial únicamente como actividad deportiva ni como una etapa relacionada con competencias, trofeos o éxitos temporales; lo entiende como un camino permanente capaz de proporcionar formación, carácter, disciplina, educación, salud y alegría a lo largo de toda la existencia. Por eso su mensaje a las nuevas generaciones es que se acerquen al karate buscando sus valores esenciales y comprendan que las artes marciales tradicionales pueden acompañar al individuo durante toda la vida y transmitirse después a hijos, familiares, amigos y alumnos. Después de más de medio siglo impartiendo clases de forma ininterrumpida, afirma continuar recibiendo nuevas satisfacciones y razones para permanecer en el tatami, sintetizando toda una existencia dedicada al Budo con una frase espontánea y profundamente reveladora: “Yo me muero con esto”.
En lo personal, tuve la oportunidad de conocer al Hanshi Francisco Germán Mendoza López por intermedio del Sensei Luis Alberto Bojórquez Carlón, radicado en Sinaloa, de quien el Maestro Mendoza es director técnico y quien recibió de sus manos el diploma de 6.º Dan en Sh*to Ryu el 18 de enero de 2025; un vínculo que me permitió acercarme a uno de esos maestros cuya historia personal se encuentra íntimamente entretejida con la historia misma del Karate Do Sh*to Ryu en México.
Cápsulas Marciales. Revista KATANA ###VI Aniversario.