15/05/2026
Augusto Moya
Detrás de cada boxeador que levanta los brazos con orgullo, hubo un entrenador maestro que primero le enseñó a no rendirse. Un entrenador que creyó cuando nadie más lo hacía, que corrigió con paciencia, que abrazó en la derrota y celebró con el corazón cada triunfo. En el boxeo, los entrenadores maestros no solo forman atletas… forman seres humanos fuertes, nobles y valientes.
Hoy, honramos a quienes dedican su vida a guiar, inspirar y transformar vidas desde un gimnasio, una esquina o una simple palabra de aliento. Gracias, maestros entrenadores del boxeo, por enseñar mucho más que a tirar golpes: gracias por enseñar a luchar por la vida. 🥊❤️
¡Feliz Día del Maestro! 🎉