06/03/2026
El niño que juega en todos lados.
Muchos papás creen que sus hijos se convierten en jugadores talentosos porque juegan en 3 equipos y andan de cancha en cancha con ellos, en torneos relámpagos, un torneo el sábado y otro el domingo. Son aquellos papás que quieren que sus hijos estén en equipos ganadores. Pero ¿Realmente es lo mejor para ellos?
Lo cual me lleva a preguntarme: ¿Qué es lo que se gana con todo esto? Más que traer grandes beneficios, trae aspectos contraproducentes en la formación del niño. Más que el niño adquiera un nivel competitivo, pasa todo lo contrario: la sobreexplotación del talento lo que lleva a convertir al niño en un adulto marcado por la presión y el estrés, que solo busca ganar a cualquier costo, convirtiéndolo en un veterano de mil batallas.
Aquel niño que juega en todos lados no termina por consolidar nada, no aprende, no acaba por corregirse y no logra interiorizar conceptos y aspectos del juego que requieren ser forjados dentro de una metodología de entrenamiento, lo que lo lleva a caer en el estancamiento.
Por supuesto, hace muchos años, los que fuimos futbolistas aprendimos a jugar en la calle, en el barrio, pero los tiempos han cambiado y los niños ya no son como los de antes. Lo viví como jugador...
Se han puesto de moda los torneos relámpagos de fin de semana, donde la inmediatez y la emoción del momento parecen ser lo único que importa. Los niños ya no quieren entrenar, no quieren aprender, y los papás solo les interesa la foto del campeonato, y el reconocimiento efímero.
Pero, ¿Dónde queda la formación? ¿Dónde queda el proceso de desarrollo como jugador? El niño que juega en tres equipos no pertenece a ninguno, no se identifica con un grupo, no tiene un sentido de pertenencia y, por lo tanto, no representa a lo que es como jugador o futuro futbolista. No tiene la oportunidad de desarrollar una identidad futbolística. En lugar de eso, se convierte en un jugador nómada, sin raíces, sin pasión y sin un propósito claro. La pregunta es, ¿vale la pena sacrificar la formación de un niño por un trofeo de latón?
Profesor Omar Hernández - Director Técnico Profesional de Fútbol