15/04/2026
Creo que todo yogi considera su shala de yoga un espacio sagrado, además de quitarnos los zapatos, yo al menos lo limpio de una manera especial, y con especial quiero decir, diferente a cualquier otro lugar, coloco inciensos, mantras, sonidos, esencias, y el efecto es evidente, cualquiera que entra, nota que no se trata de un lugar más, es la Shala de Yoga, ... En estos días, la vida me redirecciona a no sé donde exactamente, sólo sé que las clases no van por donde iban, no se mueven como se movían y las cosas no son como eran, personas que antes venían, ya no vienen, creo que lo importante para mí ahora es desapegarme del resultado, y desapegarme de lo que antes funcionaba, y aunque parezca que hablo de otra cosa, sigo hablando de la Shala de Yoga, paralelamente mientras hablo de la vida real y de lo sagrada que sigue siendo la vida aún y cuando parezca que las cosas no van bien, la vida es sagrada precisamente porque es imperfecta, volátil y efímera, y mientras pueda sentir toda esta incertidumbre, de si vendrán más alumnos, o si un horario no va más, incluso mientras se siente incomodo ser malentendido, la vida está siendo, La Vida ocurre completa, plena y suficiente justo ahora, justo aqui en mi shala de yoga, justo en el número 7 de urgencias del hospital, justo en el jardín gastado por mis perros y justo en una clase, aunque venga sólo una persona. ya quedamos. Gracias por leerme