12/09/2026
El sonido es más importante de lo que pensamos, gracias a percibirlo nos movemos con más exactitud en la vida real.
Una baja audición puede provocar
- Disminución de la conciencia espacial
- Problemas de equilibrio dinámico
- Falta de ritmo
Si la pérdida auditiva es prolongada y no se trata (con audífonos o implantes), las áreas auditivas del cerebro que quedan inactivas pueden empezar a encogerse (atrofia cerebral). Esto está estrechamente vinculado a un aceleramiento del declive cognitivo y a un mayor riesgo de demencia a largo plazo, ya que el cerebro gasta demasiada energía en escuchar y descuida otras funciones como la memoria.