29/05/2026
La visión del entrenador: Resultados inmediatos o formación a largo plazo...
Hace algunos años, durante un torneo en Jaltipan Veracruz, tuve una conversación muy interesante con un colega entrenador. Él me comentaba que cuando un equipo sale a competir fuera de su región o estado, especialmente en torneos importantes o copas de prestigio, es necesario reforzarse con jugadores de otros clubes para presentar la mejor versión posible del equipo y representar dignamente al estado.
Su argumento era claro: cuando se porta el nombre de un estado, la responsabilidad es competir al máximo nivel y buscar los mejores resultados posibles.
Sin embargo, mi postura era diferente.
Le comenté que para mí no era lo correcto, no porque estuviera mal buscar ganar, sino porque cada entrenador tiene objetivos distintos. Mientras algunos buscan resultados inmediatos, otros trabajamos con una visión a largo plazo.
Mi prioridad siempre ha sido la formación de mis propios deportistas. Si mi objetivo principal es llegar fuerte y competitivo a una Olimpiada Nacional, entonces debo trabajar constantemente con mis jugadores, darles experiencia en competencia, permitirles enfrentar derrotas, aprender de los errores y crecer dentro de la cancha. Cada torneo, cada copa y cada viaje forman parte de ese proceso.
Si en cada competencia recurro a jugadores externos para fortalecer al equipo, probablemente obtenga mejores resultados a corto plazo. Pero también estaría limitando las oportunidades de desarrollo de aquellos deportistas que entrenan todos los días, que forman parte del proyecto y que necesitan competir para evolucionar.
Al final de la conversación, ambos coincidimos en algo importante: ninguna de las dos visiones era necesariamente incorrecta. Simplemente respondían a objetivos diferentes.
Hay entrenadores cuyo propósito es ganar el próximo campeonato. Otros buscamos construir proyectos sólidos, desarrollar talento y formar equipos capaces de sostenerse en el tiempo. Mientras unos trabajan pensando en el presente, otros trabajamos pensando en el futuro.
En lo personal, siempre he creído que los resultados más valiosos son aquellos que se consiguen con los jugadores que han recorrido todo el proceso. Porque la verdadera satisfacción de un entrenador está en ver crecer a sus deportistas, observar cómo evolucionan y comprobar que el trabajo diario termina dando frutos.
Los campeonatos son importantes, pero la formación de los jugadores es lo que realmente deja huella. Por eso mi visión siempre será apostar por el trabajo a largo plazo, confiando en que el proceso bien llevado termina construyendo resultados duraderos y significativos.