16/03/2026
A mis Sultanes de López Mateos:
Escribo estas palabras con el sentimiento a flor de piel, pero con la frente muy en alto. El béisbol, como la vida, nos ha dado hoy una lección agridulce: entregamos el alma en cada entrada, peleamos cada out como si fuera el último y, aunque el resultado en el marcador de estos playoffs no fue el que soñamos, nos vamos con la victoria más importante: el respeto de todos.
A veces se gana y a veces se aprende. Hoy nos toca aprender, pero quiero que se detengan un segundo a mirar lo que logramos. Los Sultanes de López Mateos no fuimos un equipo fácil; fuimos un gran rival, una familia que no se dobló ante la presión y que dio una batalla digna de ser recordada.
Me llevo conmigo la imagen de cada barrida en base, cada lance en el cuadro y ese grito en el dugout que nunca se apagó, ni siquiera cuando el viento soplaba en contra. Gracias por la disciplina, por los sacrificios personales para estar en el diamante y por creer en este proyecto hasta el último lanzamiento.
Este no es el fin de nuestra historia, es solo el cierre de un capítulo. Los grandes equipos se forjan en las derrotas que duelen, porque es ahí donde se mide el verdadero carácter.
Gracias por el sudor, gracias por la entrega y gracias por el orgullo de portar estos colores de la casaca sultán 💙⚾️🖤.
No es un adiós, si no un hasta pronto 💪🥳