01/07/2026
Ya no es un rumor. Ya no es la opinión de unos cuantos. Hoy son los propios padres de familia quienes están pidiendo respuestas. En los últimos días, videos de lo ocurrido hace aproximadamente una semana en la Liga Anáhuac han comenzado a circular ampliamente en redes sociales, acumulando cada vez más reproducciones y reavivando una pregunta que sigue sin respuesta: ¿qué fue lo que realmente pasó?
Para quienes apenas están viendo estos videos, aquí está el contexto.
Todo comenzó durante un torneo de la categoría 9-10, cuando una madre de familia pidió a jugadores y padres visitantes que recogieran la basura que habían dejado en el dogout. La respuesta fue una expresión ofensiva dirigida hacia los niños de nuestra liga.
Ese hecho fue el detonante de un descontento que ya venía creciendo desde hace meses.
Lo que se observa en estos videos no es un problema que nació ese día. Es el reflejo de la inconformidad de padres y socios que, cansados de no obtener respuestas, decidieron expresar directamente sus preocupaciones a la directiva.
Las preguntas fueron claras:
🔹 ¿Por qué se modificó la entrada principal para permitir el acceso de camiones de mayor tamaño?
🔹 ¿Por qué los baños continúan en condiciones que no son dignas para nuestros hijos?
🔹 ¿Por qué los selectivos representan a la Liga Anáhuac en torneos sin un programa serio de entrenamientos?
🔹 ¿Por qué las prioridades parecen estar lejos del desarrollo deportivo y del bienestar de las familias?
Conforme avanzó la conversación, el ambiente se fue tensando y las exigencias de respuestas fueron cada vez mayores.
Hay algo que hoy resulta evidente.
Cuando decenas de padres de familia, sin ponerse de acuerdo entre ellos, llegan a las mismas conclusiones y hacen las mismas preguntas, el problema ya no puede atribuirse a un pequeño grupo inconforme.
Los padres no necesitan que alguien les diga qué preguntar. Son ellos quienes viven la realidad de la liga cada fin de semana y quienes buscan lo mejor para sus hijos.
La Liga Anáhuac no pertenece a una familia ni a una mesa directiva.
Pertenece a sus socios, a sus jugadores y a todas las familias que la han construido durante décadas.
Pedir respuestas no divide a la comunidad.
Ignorar las preocupaciones de la comunidad, sí.
Las instituciones que realmente son fuertes no le temen a las preguntas.
Las responden.
Beisbol Mexiquense Ligas Pequeñas de Béisbol de México, Aprobada FEMEBE AIJB CDMX