11/10/2019
⭕️¿A QUIÉN ELIGES?⭕️
⭕️Estudios: un entrenador, debe tener licenciatura afin a las ciencias del ejercicio o bien, estar certificado por alguna organización de renombre (ACSM, NSCA, ACE, etc). La preparación lleva su tiempo, un curso de fin de semana no es suficiente.
⭕️Cuida tu integridad: un entrenador profesional siempre verá por el bienestar de sus clientes. Un “Rambo”, siempre te exigirá más allá de tus capacidades reales, lo cual, no genera adherencia al ejercicio y a largo plazo, puede provocar lesiones.
⭕️Experiencia: la experiencia se adquiere durante el proceso de la formación y se va mejorando con el tiempo, no es “echando a perder se aprende”.
⭕️Coherente: el entrenador debe ser consecuente con lo que hace y lo que dice. Un profesional que promueve el estilo de vida saludable, no puede incitar a sus clientes a consumir sustancias que dañen su salud para acelerar el proceso, los resultados conllevan su tiempo.
⭕️Buena comunicación: saber el sentir de los clientes, es importante para evitar lesiones y sobre-entrenamiento; el entrenador pregunta, escucha y ejecuta en base al sentir del cliente. No es “EXIGIR POR EXIGIR”.
⭕️Planifica: se debe planificar con base en las necesidades y objetivos de cada cliente, no hacer rutinas preestablecidas o “sacadas de la manga”.
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Y recuerda… Un entrenador, no necesariamente debe lucir como “Rambo”.