21/01/2026
Hoy recibimos una noticia que nos llena de tristeza.
El profesor Luis Rodrigues ha partido a causa de un paro cardíaco.
Luis no fue solo un practicante de karate; fue una gran persona, un ejemplo de padre, de perseverancia y de amor por este camino marcial.
Lo conocimos cuando inscribió a su hijo y, con orgullo, se presentó junto a él para que ambos realizaran su examen de cinta blanca, apoyándolo en cada paso. Más adelante nos compartió que provenía de la antigua escuela Shudo Kan, una de las primeras en iniciar el karate en nuestra comunidad, y que él ya había sido cinta negra en su momento.
Aun con esa trayectoria, Luis decidió retomar el camino desde la humildad, acercándose a nosotros con el deseo genuino de demostrar su valía, convencido de que portar nuestro escudo sería un honor y un motivo de orgullo.
El año pasado revalidó su grado, después de años sin practicar, demostrando que nunca es tarde para volver, que la disciplina no se pierde y que el espíritu del karate vive en quien lo respeta.
Ser padre, alumno y proveedor no siempre fue fácil para él, pero no se rindió. Con esfuerzo, constancia y corazón, lo logró.
Hoy se va un gran hombre que nos enseñó que la edad no define a un practicante, que el tiempo no es excusa para dejar los sueños y que el verdadero karate se lleva en el carácter.
Gracias, Luis, por todo lo que nos dejaste.
Espéranos allá arriba… te nos adelantaste, pero algún día nos volveremos a encontrar para seguir entrenando, ahora en una clase eterna.