23/07/2026
Hoy no solo despedimos a un gran piloto, sino a un amigo de esos que dejan huella, un compañero de ruta y, sobre todo, a un extraordinario padre de familia.
Tu partida deja un vacío imposible de llenar, pero también el privilegio de haberte conocido. Nos quedamos con cada kilómetro compartido, con las risas, las rodadas y el ejemplo de la persona que fuiste dentro y fuera del camino.
Que el cielo tenga las mejores carreteras para ti. Aquí seguiremos recordándote en cada curva, en el rugido de cada motor y en cada viaje, porque quienes dejan una marca en el corazón jamás se van del todo.
Descansa en paz, hermano. Hasta que nuestros caminos vuelvan a cruzarse.