07/06/2026
Manuel Melchor
Sueltalabola
Deportes UAS
Jesus Rodriguez MoLontzin
Jesús Alberto Rodríguez Molontzin, (Discapacidad Visual)!
y soy una persona con discapacidad visual diagnosticada con retinosis pigmentaria desde niño. Recibí el diagnóstico en el kínder, y como resultado, fui perdiendo gradualmente mi vista hasta convertirme en parcialmente ciego.
El deporte siempre me ha brindado una salida, y quiero compartir cómo me di cuenta personalmente de mi discapacidad. Una de las características de esta enfermedad en sus etapas iniciales es la ceguera nocturna. Recuerdo estar entrenando fútbol en un deportivo cuando el entrenador me pidió que fuera por la pelota. Estaba atardeciendo, y no pude ver la pelota. Le comenté esto al entrenador, lo cual sorprendió a todos, supongo, ya que era muy joven para saber si se habían dado cuenta de mi discapacidad. Pero desde que tengo memoria, fue el primer momento en que me di cuenta de que tenía algo diferente a los demás: mi limitación visual.
Este momento marcó el comienzo de mi comprensión de que no haría las cosas igual que los demás, al menos en términos de visión. Recuerdo que era muy bueno en el fútbol y que lo disfrutaba mucho. Sin embargo, con el tiempo, perdí más visión y ya no pude jugar porque ya no podía ver la pelota.
Supongo que estuve en algún tipo de duelo personal o depresión mientras aceptaba que ya no podía correr ni patear la pelota de forma autónoma. Pensé que mi mundo se limitaría a estar en casa. Posteriormente, en la secundaria, conocí a unos entrenadores de atletismo, Iván Salcedo y Jesús Baldenegro, con quienes comencé a entrenar. Fue entonces cuando me di cuenta de que podíamos lograr más que simplemente esperar una oportunidad.
Esta oportunidad fue la Super Olimpiada, y pude aprovecharla deportivamente, gracias a Dios. Disfruté mucho la etapa de atletismo y me convertí en campeón en 400 metros planos, 800 metros planos, 1500 metros planos y salto de longitud.
Gracias a esta oportunidad deportiva, tuve la fortuna de conocer a muchas personas con discapacidad y de visitar lugares que, de no ser por el deporte, mi situación económica no me habría permitido. Conocí ciudades como Guanajuato, Ensenada, Ciudad de México, Yucatán, Tlaxcala, San Luis Potosí, entre otras.
En fin, fueron experiencias muy enriquecedoras, tanto deportiva como personalmente. Conocí a personas de mucho valor y aprendí que la disciplina a menudo supera al talento. La preparación constante es clave para alcanzar el éxito. Recuerdo con orgullo y cariño aquellos entrenamientos de alto rendimiento de lunes a sábado en pista, gimnasio y, en ocasiones, alberca. Siempre estaré agradecido con la Universidad Autónoma de Sinaloa, donde pude entrenar para destacar en el ámbito deportivo.
No puedo olvidar la gran convivencia entre compañeros. Cabe destacar que siempre entrené con atletas convencionales, y en el grupo del Maestro, era el único con discapacidad. Esto me hizo darme cuenta de la importancia de concientizar sobre la discapacidad, evitando el asistencialismo. Mis compañeros solo podían apoyarme en lo que ya sabían, y formé muchos amigos a quienes recuerdo con cariño. El deporte creó lazos muy fuertes, ya que me apoyaban para correr y me daban muchos ánimos antes de las competencias.
El deporte me ha brindado muchas oportunidades, incluyendo medallas, triunfos, derrotas, reconocimientos y premios a nivel nacional, estatal y municipal. También me dio la oportunidad de continuar con mis estudios académicos, culminando con éxito mi carrera en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Sinaloa.
Me considero una persona comprometida con la lucha social, especialmente en pro de las personas con discapacidad visual. Me esfuerzo por crear oportunidades para ellas, reconociendo las diversas barreras que enfrentan.
Actualmente, trabajo en el Centro de Apoyo a la Diversidad de la UAS, Como Encargado de Tecnologías Adaptadas, he tenido el privilegio de contar con el apoyo de mis superiores, quienes han adoptado y aceptado mis propuestas en el área de discapacidad visual. Gracias a esto, hemos logrado generar mejores oportunidades y condiciones para los estudiantes con discapacidad visual. Les enseñamos a usar computadoras, manejar smartphones, gestionar correos electrónicos, formatear documentos y realizar otras funciones académicas. Además, les brindamos apoyo con orientación y movilidad para que puedan desplazarse de manera autónoma y fácil dentro de sus áreas educativas, entre otras muchas funciones.
Agradecemos las oportunidades que se nos han brindado, como el acceso gratuito al gimnasio cardiovascular de la UAS para alumnos con limitación visual. Agradecemos especialmente al Director de Deportes, Fernando Medina, quien me recibió personalmente en su oficina y apoyó esta iniciativa para beneficiar a la comunidad.
Además, hemos promovido el ajedrez entre personas con imitación visual en la Biblioteca Central, donde hay un tablero especial adaptado. También está el gimnasio de halterofilia de la Universidad Autónoma de Sinaloa, dirigido por el maestro Jorge, que abrió sus puertas el año pasado. Varias personas con discapacidad están interesadas en entrenar y representar a la universidad y al estado en el próximo ciclo.
Otra puerta que se ha abierto es el Colegio Sebec en la campiña, que nos proporciona un espacio para entrenar en un deporte adaptado llamado Golbol. Este deporte está especialmente diseñado para personas ciegas o con baja visión. Entrenamos competitivamente y recreativamente todos los sábados, y siempre me divierto mucho porque es un deporte muy completo y hermoso.
También hemos contado con la ayuda de personal a través del servicio social de brigadistas, quienes nos apoyan en el desarrollo de este deporte cada sábado. Es una excelente manera de fomentar el deporte, desestresarse de la semana, promover valores, la competencia sana y un buen ambiente deportivo.
Además, soy voluntario en la Asociación de Ciegos Sinaloa, una institución de asistencia privada dedicada a apoyar a la comunidad con discapacidad visual. Hemos tenido varias colaboraciones exitosas, siendo la más destacada la experiencia de vivir el eclipse en Mazatlán. En este evento, presentamos un prototipo en relieve de calor y frío para que las personas ciegas pudieran comprender la verdadera naturaleza de un eclipse total. Esta colaboración con la Universidad Autónoma de Sinaloa y otras universidades de Colombia tuvo como objetivo hacer que el conocimiento sea completamente accesible para las personas con discapacidad visual. Fue una experiencia personalmente inolvidable, ya que me permitió contribuir a la sociedad y enriquecer mi propio conocimiento.
Actualmente, estamos trabajando con el Zoológico de Culiacán en algunas mejoras de accesibilidad para mejorar las experiencias de los usuarios con discapacidad visual. En los próximos días, presentaremos un sistema que permite a las personas escuchar información sobre las diversas especies del zoológico a través de códigos QR. Esta iniciativa, en colaboración con el Centro de Apoyo a la Atención a la Diversidad y la Asociación de Ciegos Sinaloa, tiene como objetivo brindar una mejor inclusión y experiencia de usuario a las personas ciegas.
Una de las colaboraciones más destacadas de la asociación es la entrega de más de 50 despensas quincenales a los beneficiarios con discapacidad visual, gracias a la colaboración por primera vez con el banco de alimentos. Es importante destacar que solo del 2 al 4% de las personas con limitación visual en Sinaloa tienen un trabajo formal, lo que pone en situación vulnerable a las personas con discapacidad visual para llevar el pan a casa cada día. Esto me llena de orgullo, ya que es una forma de brindar dignidad, considerando la inmensa brecha laboral y las numerosas barreras sociales, estructurales y arquitectónicas que enfrentan las personas con ceguera. Como colaborador de Ciegos Sinaloa, poder contribuir a esta gran labor social y humana es sumamente gratificante.
Además, colaboré estratégicamente en un programa llamado “Vas a ver radio”, transmitido por la estación La Plakoza todos los sábados a las 10 de la mañana. El mensaje del programa es fomentar la colaboración y la ayuda a las personas con discapacidad visual. Es un programa hecho por ciegos para ciegos, para los que ven, los que no ven y los que no les conviene ver, ese es el eslogan del programa. En su momento, fui locutor, llevando sensibilización y educación a los radioescuchas.
Un aspecto destacado de esta colaboración con la radio es el beneficio para las personas ciegas que pueden marcar todos los sábados para recibir un bastón. Un bastón para personas ciegas en la ciudad cuesta, por lo menos, 250 pesos y está hecho de aluminio, un material muy frágil que se dobla fácilmente con cualquier incidente. Muchas de estas personas no tienen los medios para comprarlo rápidamente, y el programa de radio se lo regala de forma totalmente gratuita gracias a colaboraciones con empresarios.
En fin, puedo hablar mucho de mi trabajo constante en pro de la comunidad con discapacidad. Todo lo que he hecho ha sido de corazón, porque sé que debemos hacer nuestra lucha social, abrir puertas y tocar puertas. Muchos resultados se han logrado gracias al empuje que le hemos puesto día tras día. Aunque parezca fácil, al escribir lo que hemos logrado en conjunto, puedo destacar que el trabajo en equipo es la mejor forma de sacar las cosas adelante.
Una de mis metas es mejorar mis condiciones laborales, ya que actualmente recibo un sueldo por debajo del mínimo.
Quiero cerrar con esto: ahorita la palabra “accesibilidad” e “inclusión” están muy de moda, pero tristemente, están de moda como un discurso político y un discurso institucional. Lo que yo llamo “laboral inclusión” son políticas y formas que realmente hacen que la persona con discapacidad sea más digna en su día a día, generando oportunidades laborales, sociales y de desarrollo, como el deporte, la cultura, parques accesibles, banquetas accesibles y páginas web accesibles. Eso sería una verdadera accesibilidad, no solo un discurso vacío. Las personas también tenemos metas, sueños y objetivos por cumplir, y por nuestra limitación visual, obviamente nos cuesta más trabajo y esfuerzo. Tal vez tardamos un poco más en hacer ciertas cosas, pero también queremos una familia y mejores oportunidades laborales y sociales. En lo personal, mi sueño es tener mejores condiciones para todos en el futuro, y yo busco mejores opciones laborales.
Ya que a pesar de que todo lo he hecho de corazón, y si me da abrir puertas y oportunidades, sé que, con una mejor oportunidad laboral, puedo continuar con mis sueños, que es formar una familia con mi actual novia, a la cual amo mucho. Quiero, como cualquier otra persona, darle lo mejor y tener una vida digna, sin dejar de luchar por mi comunidad.
Quiero cerrar con este mensaje: a pesar de las buenas voluntades y las buenas intenciones, la discapacidad es un tema muy amplio y sensible. Nadie sabe lo que realmente necesita más que la misma persona ciega o con limitación visual. Por eso, quiero recalcar la importancia de la participación de las personas con discapacidad en la toma de decisiones que las afectan.