12/05/2023
¿POR QUÉ FRACASAN LAS INSTITUCIONES DE SEGURIDAD EN EL PAÍS?
No importa el sexenio que usted lea esto. Es un hecho. Presidentes van y presidentes vienen y la inseguridad sigue, a veces se medio controla, otras veces se hace como que se combate y otras veces ni siquiera se hace el intento. En sexenios pasados hemos tenido corporaciones como la extinta Dirección Federal de Seguridad, que solo sirvió para perseguir y espiar a rivales políticos del gobierno en turno. Luego se tuvo una corporación que fue señalada por tener a quien la comandaba como un corrupto consumado, el General Arturo Durazo Moreno, jefe del departamento de la Policía y Tránsito del entonces Distrito Federal. Después tuvimos en la Procuraduría General de la República, la Policía Judicial Federal, y cómo olvidar los escándalos que tuvo esa policía, y su colusión con el narco. Se tuvo también una institución llamada SIEDO, (Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada) a la que después le cambiaron el nombre. Esa corporación la dirigió un general de la SEDENA, Jesús Gutierrez Rebollo, que incluso fue llamado el Zar Antidrogas por personal de la DEA y el gobierno de USA. Ese general terminaría en prisión tiempo después, al ser encontrado culpable de delincuencia organizada y de haber trabajado para el cártel que dirigía Amado Carrillo Fuentes.
Se desapareció a la PJF (Policía Judicial Federal) por sus altos niveles de corrupción y se creó en los gobiernos panistas la Agencia Federal de Investigación (AFI). Una policía diferente se presumía. Con estudios universitarios, filtros de admisión rigurosos, científica. Al paso del tiempo demostró que tampoco era incorruptible, tuvo sus escándalos también con sus mandos, como García Luna, Luis Cárdenas Palomino, entre otros, acusados de delincuencia organizada, y que hoy están presos, García Luna sigue en prisión en Estados Unidos esperando juicio y sentencia en caso de ser encontrado culpable.
Se han creado otras corporaciones como la extinta Gendarmería, que era una réplica de la gendarmería francesa, luego la Policía Federal (PF), hoy extinta. Y puedo mencionar otras a niveles locales que también ya han desaparecido.
En este sexenio, el de Andrés Manuel López Obrador, se desapareció a la Policía Federal so pretexto de ser una corporación corrupta, y no lo dudo que lo haya sido, pero desaparecerla de tajo tuvo sus consecuencias. La creación de una nueva institución para la seguridad de los mexicanos y el combate a la delincuencia fue anunciada, se crearía a la Guardia Nacional. En un principio se formó con policías de la extinta policía federal, con soldados activos de la SEDENA y elementos también activos de la secretaría de marina (SEMAR), se cambiaron uniformes azules por un blanco pixeleado (muy feo por cierto). Y estaría en un principio organizado y entrenado por la milicia, aunque su mando estuviera a cargo de la secretaría de seguridad pública, un mando civil. Se le apostaba que con formación castrense, según este gobierno, la nueva Guardia Nacional sería incorruptible. Le recuerdo a este gobierno, que el ejército ha demostrado no ser tan incorruptible como lo presume, para muestra hay vario botones: Jesús Gutierrez Rebollo, Acosta Chaparro, los Zetas (Formado ese cártel desde origen por miembros de las fuerzas especiales de SEDENA), y el actual secretario de la defensa, Crescencio Sandoval, al que le han ventilado viajes al extranjero a todo lujo para él y su familia, sin contar las masacres en las que se han visto inmiscuidos los elementos castrenses en varios sexenios.
Bien, a pesar de los antecedentes, se forma la Guardia Nacional, y como le comenté una vez a una diputada de morena, que la Guardia Nacional sería un fracaso, tal parece que no me equivoqué. La diputada me preguntaba que si por qué me atrevía a hacer esa aseveración, y le contesté: Una, está creada con personal que no está formado para ser policía. (Soldados y Marinos) y está mezclado ese personal con policías de civil. Habrá conflictos en lo operativo. El mando castrense no tolera o no ve con buenos ojos injerencia de civiles. Habrá conflictos entre mandos. Si no hay transparencia en el manejo de los recursos, habrá corrupción. Si se están mandando a las filas de la Guardia Nacional elementos sin haber hecho exámenes de confianza, psicométricos ni toxicológicos (como mucho personal castrense que no los hace) no habrá certificación de los elementos.
Ahí están los resultados hoy en día de la Guardia Nacional. Tiene récord de patrullas siniestradas por choques. El índice de homicidios y personas desaparecidas es otro récord en el país. Tal parece que la Guardia Nacional no contribuyó en nada para bajar esos dos índices. A los cadetes que están en formación dentro de la GN, se les cobran hasta los uniformes. Uniformes que ni siquiera son nuevos, algunos están hasta remendados. El control de los “Casinos” (lugar donde se les vende la comida y venta de artículos personales) lo controlan mandos de la GN y hacen su agosto. Hay elementos que ni siquiera saben leer una tarjeta de derechos a un detenido. Otros se graban videos en tik tok haciendo streep tease, otros teniendo amoríos, unos más echando bala con sus armas de cargo, etc .
No hay disciplina, no hay capacidad, no hay control. Por eso es otra institución que será un fracaso para el combate a la delincuencia en este México moderno. Nuestro país necesita policías confiables, capacitados, bien pagados, con seguimiento psicológico, que hagan carrera profesional policial, con derechos a una vida digna, entre otros aspectos. Pero tal parece que en México lo único que importa es simular que se hacen las cosas, y mientras la seguridad esté politizada y en los mandos se coloque a incondicionales de los gobiernos en turnos, toda corporación estará destinada al fracaso. La guardia nacional no es la excepción.