16/08/2017
La Depresión es uno de los factores mas comunes en México para desarrollar la obesidad mórbida
Recomendaciones de nutrición para prevenir la depresión
La depresión afecta a más de 350 millones de personas a nivel mundial además constituye un asunto importante de salud pública. En términos de costo, la depresión es muy gravosa, representando el 1% de la economía total de Europa (PIB).
El trastorno depresivo mayor es una condición crónica, caracterizado por altas tasas de recaída y tasas relativamente bajas de remisión. Se estima que los tratamientos actuales sólo cubren un tercio de la carga de la enfermedad de los trastornos depresivos, se necesitan nuevos enfoques para prevenir la depresión o para retrasar su progresión.
Estudios de laboratorio, investigaciones en poblaciones y ensayos clínicos sugieren que ciertos patrones dietéticos saludables pueden tener un efecto sobre el riesgo de padecer depresión.
En este artículo de Opie y colaboradores, se tuvo como objetivo proveer una serie de recomendaciones dietéticas prácticas con base en evidencia científica para la prevención de la depresión.
Estas recomendaciones surgieron a partir de evidencia publicada:
1. Seguir los patrones de alimentación “tradicionales”, como la dieta Mediterránea, Noriega o Japonesa. La evidencia disponible sugiere que los hábitos dietéticos tradicionales pueden beneficiar a la salud mental.
2. Aumentar el consumo de frutas, verduras, leguminosas, cereales de granos enteros, nueces y semillas. Estos alimentos deben formar la mayor parte de la dieta, ya que son alimentos densos en nutrimentos, altos en fibra y bajos en ácidos grasos trans y saturados.
3. Incluir un alto consumo de alimentos ricos en ácidos grasos poliinsaturados (AGPI) omega-3. El pescado es una de las principales fuentes de AGPI omega-3 y un consumo mayor de pescado está asociado con un menor riesgo de depresión.
4. Limitar el consumo de alimentos procesados, de comidas rápidas, de productos de panadería comerciales y de dulces. Estos alimentos son ricos en ácidos grasos trans, en grasas saturadas, en hidratos de carbono refinados y azúcares añadidos. El consumo de estos alimentos se ha asociado con un mayor riesgo o probabilidad de depresión en estudios observacionales.
Los autores concluyeron que aunque aún falta literatura científica, la evidencia existente sugiere que la combinación de las prácticas alimentarias saludables mencionadas anteriormente, puede reducir el riesgo de padecer depresión.
FUENTE: Opie R.S., et al. Dietary recommendations for the prevention of depresión., Nutr Neurosci, Abril 2017.
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26317148