18/03/2026
Nuestro buen compañero y amigo Jesus Perez Baez poniéndole voz a la letra, describiendo el Reto Tùneles ahora con sede en el poblado de Chalcatzingo, Jantetelco, Morelos.
Al portal del inframundo…
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¿Que nos lleva y empuja a asociarnos, a reunirnos, a congregarnos a los seres humanos?
¿Que gatillo activa el resorte que impele la fuerza necesaria para que un domingo te levantes de madrugada?
¿La convivencia con la otredad, con las otras entidades con las individualidades, tan distintas y lejanas de ti, o no?
La cita: Chalcatzingo, Morelos.
Este bello lugar donde nuestro pequeño estado guarda ruinas de la cultura prehispánica.
¡Y vaya que es hermoso! los grabados en la roca y el famoso portal del inframundo, recientemente recuperado, de donde se inspiraron para nombrar el reto.
¡Bien vale la pena recorrerlo!
Pero regresando a nuestro relato de lo acontecido en el reto ciclista, del pasado fin de semana, reflexionaba sobre lo paradójico del quehacer humano y sus contrastes, así como cada uno de nosotros en lo individual .
Pues bien, llegamos a las 7:30 AM y ya estaba aquello como romería, algo así como quinientas almas, todas enfundadas en sus atuendos deportivos, lycras entalladas de vivos colores distinguen a agrupaciones, como familias o clanes, que se hacen notar como tribus, que se dan cita desde remotos lugares.
Vamos con retraso, pues la cita era 7:00 AM, pero organizar quinientas ternuritas no es algo tan sencillo…
El retraso nos hace estar hasta atrás, en un camino inclinado por la cuesta del cerro, allá abajo el arco inflable que señala la meta, y rios de cascos multicolores acompañan el murmullo, muchos rostros conocidos salen a tu encuentro, mientras te abres paso entre la muchedumbre, en medio de la calma chicha del arranque.
¿Quihubo que haces aquí? ¡Hasta que te soltaron! Y el: –¡hermanito que gusto verte!– Apretones de manos, abrazos y choques de puños y los ¡–Mána, manita ya lista?– ¡Que bueno viniste!
Así agrupados por equipos arbitraria, y al azar nos vamos acomodando, mezclándonos como manchas de aceite en aguas calmadas, juntos pero no revueltos, saludamos y mostramos los dientes, curvamos los labios como símbolo de alegria, de paz, de no guerra.
Estar en medio de esto, es algo que te da sentido de pertenencia, o me lo da a mi, No es un documental o serie o película, estás ahí como protagonista de tu propio guion.
Como actor, sí, con tu atuendo, tú maquíllale artístico, tus lentes, gogles o gafas, tu pañoleta o cubrepolvo, casco y guantes, es decir estás en el set de filmación de la historia de tu vida, no del FB, no del Insta, ¡de tú vida!
Es una experiencia sensacional, y aunque no es una carrera propiamente dicha, los es para ti mismo, concluir es uno de los principales objetivos y hacerlo lo más decoroso posible.
Pero además de eso disfrutas el
paisaje, los sembradíos, las
tierras yermas polvosas que reposan al igual que nosotros, y están ansiosas de la siguiente estación, para seguir en este ciclo sin fin llamado vida.
La competencia se ve opacada siempre por la camaradería, nunca falta quien te auxilie si sufres un desperfecto, y siempre habrá una mano que te apoye e incluso te done, agua, comida o refacción en el medio del reto, es este ejercicio a mi modo de ver, el verdadero reto.
Detenerte por el otro y no por otra cosa que el de ayudar, aunque pierdas el ritmo.
Cuantas veces he parado para beber agua y alguien más pasa y grita: ¿¡todo bien?!
Esto no sucede en paseo Cuauhnahuac, o acaso sucede en un porcentaje muy, muy pequeño.
Estos clanes o tribus perfectamente identificados desdibujan sus fronteras, cuando se paran, te ayudan, te auxilian, te educan, te enseñan el lenguaje del amor, y sin entrar a otro terreno que el humano, que de por sí es muy complicado, o no.
Entonces a qué venimos a estos retos? A medirnos unos con otros, a medirnos con nosotros mismos, pero también venimos a recordarnos que nos debemos al otro, al que tenemos enfrente, al prójimo!
Concluir V.S Coincidir
En el portal del inframundo, Marzo del 26