16/05/2026
Porque enseñarles nunca ha sido solo corregir técnicas o contar repeticiones;
ha sido ver cómo vencen sus miedos, cómo vuelven a intentarlo y cómo crecen poco a poco frente a mis ojos.
Y en medio de cada entrenamiento,
también descubrí que las pequeñas victorias son las que más transforman el corazón.
Gracias por confiar en mi voz,
por seguirme incluso en los días difíciles
y por llenar el dojang de energía, sueños y corazón.
Ojalá nunca olviden que el verdadero logro no está en una medalla,
sino en la persona en la que se convierten mientras luchan por ella.
Y si algún día la vida se pone difícil,
quiero que recuerden todo lo que ya han sido capaces de superar. ❤️🥋
— Sabonim Mariel Presa