08/03/2026
Ayer vivimos un momento muy especial en la academia durante nuestro Círculo de Mujeres que Danzan.
Quiero agradecer profundamente a cada una de ustedes por abrir su corazón, por compartir su sensibilidad y por permitirse ser vistas con tanta autenticidad. No siempre es fácil mostrarnos vulnerables, pero cuando lo hacemos en un espacio seguro y amoroso, ocurre algo muy poderoso: nos reconocemos, nos sostenemos y recordamos que no estamos solas.
La academia no es solo un lugar para aprender a mover el cuerpo. También es un espacio para honrar nuestras historias, nuestras emociones y nuestra fuerza como mujeres.
Gracias por confiar, por escuchar, por sentir y por ser parte de este círculo.
Su presencia y su verdad lo hicieron profundamente significativo.
Sigamos danzando… no solo con el cuerpo, sino también con el alma. ✨. Atte. Yelitza AnaBelly