10/02/2024
Para los que hacen dos equipos con el pretexto de que si el niño "bueno" entrena con "el malo" lo "contagia" y el "malo" entrenado con el "bueno" se desiluciona y se frustra. Les tengo noticias....
1) En los salones de clase ¿Separan "aplicados y burros"? verdad que no? lo que pasa es que los niños aprenden más de la diversidad que de la exclusión.
2) Una práctica de futbol es incluyente en lo global y específica en lo analítico (el que entendió, entendió)
3) Al equipo "A" le ponen un entrenador mejor capacitado y al "B" le toca un profe menos experto y entonces no es que los niños se estanquen, los estancan los adultos con esas decisiones.
4) Los flaquitos, chaparritos o de maduración tardía, nacidos en novimebre o diciembre, les toca "irse al B" y entonces en vez de que explote su potencial, se diluye porque no tiene cómo ni con quienes ponerlo a prueba.
5) Al equipo "A" lo conforman los altos fuertes y rápidos, normalmente nacidos en enero o febrero. Los que se desarrollaron más ráido, pero eso no significa que esa ventaja sea definitiva. Cuando los otros niños crezcan ¿Que va a pasar con los supuestamente mejores?
6) Concidencia o evidencia pero los países que quedan en los primeros lugares de los exámenes de PISA (Finlandia, Singapur, Corea del Sur y Japón) no "separan" a sus alumnos en "A y B" los dejan aprender en un marco de tolerancia y convicencia plural donde al rato, el "flojo" de primaria, será el aplicado de secundaria.
En RESUMEN
Entre los 5 y 12 años no deben haber ligas competitvas ni torneos cortos conformados por equipos selectivos ex profeso para ganar.
Si acaso, un día a la semana podrían entrenar ciertos aspectos para potenciar al "bueno" y mejorar al "malo", pero los fines de semana juegan juntos "buenos, regulares, malos, altos, gorditos, inmaduros, delgaditos, etc."
Las escuelas de futbol deben ser INCLUYENTES y los coordinadores de los clubes profesionales, vigilar que se cumpla con este principio.
Para muchos suena utópico, pero para otros, ya se están organizando y haciendo sus propias ligas incluyentes (sin selectivos, sin tabla de posiciones y sin jugadores que se queden sin participar por lo menos medio tiempo)