16/07/2024
No dejes nunca de usar el protocolo y la etiqueta en tus clases de karate.
La preparación para el entrenamiento de karate empieza antes de entrar al dojo. Es fundamental asearse adecuadamente y retirar cualquier accesorio como pendientes y pulseras, así como mantener las uñas sin pintar. Dentro del dojo, todos somos iguales y la única distinción permitida es el color del cinturón.
El karate gi debe ser usado correctamente y el cinturón debe atarse de forma simétrica, sin que un extremo quede más largo que el otro. Al llegar al dojo, es necesario descalzarse y saludar antes de entrar al tatami, colocando ordenadamente las zapatillas con las puntas al exterior. Si el maestro ya está presente, se debe pedir permiso para entrar solo con tu presencia , sin necesidad de la palabra espera su autorización. Si el maestro llega después, se le debe saludar (Rei) en señal de respeto.
Los alumnos se posicionan en el tatami según su nivel, colocándose los de mayor rango al frente y los de menor rango detrás o en posiciones intermedias para que puedan observar y aprender de los más avanzados. Aquellos que se ubican al frente deben ser ejemplares durante el entrenamiento. Si algún alumno no se siente en condiciones óptimas para entrenar con toda su energía, debe situarse en las filas traseras.
A diferencia de la educación occidental, los alumnos no deben preguntar directamente al maestro sus dudas. Será el maestro quien, si lo considera necesario, impartirá los conocimientos que estime oportunos. Por lo tanto, los alumnos deben demostrar humildad y esperar a que el maestro decida compartir su sabiduría.
Los alumnos deben priorizar el bienestar de sus compañeros sobre el propio. Al recibir explicaciones del maestro, los alumnos en las primeras filas deben asegurarse de no obstruir la vista de los demás, apartándose si es necesario. Durante el entrenamiento, está prohibido hablar salvo que el maestro lo permita.
Cuando se utilizan materiales, deben recibirse con ambas manos para evitar la mala educación. Al devolver el material, debe colocarse de manera ordenada y saludar una vez se haya hecho. Tanto el dojo como el material deben mantenerse en buen estado, ya que son parte fundamental de la escuela.
Al sentarse por indicación del maestro, nunca deben estirarse las piernas, ya que esto es considerado irrespetuoso. Se debe sentar con las piernas recogidas. Al finalizar el entrenamiento, se realizará mokuso, una meditación en la que se sientan de rodillas con la columna recta y las manos una sobre la otra. Tras el mokuso, se saluda a los maestros representados en imágenes dentro del dojo, al maestro presente y entre los compañeros.
De esta forma entrarás en el maravilloso mundo del KARATE.