20/05/2026
⚾ RECLAMANDO BOLAS Y STRIKES… ¿ESTÁ PERMITIDO?
¿Cuántas veces no hemos visto la escena? El manager sale disparado del dugout, o el coach abandona su caja, para reclamar a voz en cuello un lanzamiento que no le gustó. Que si fue strike, que si fue bola, que si el ampáyer no vio bien… Y ahí empieza el teatro.
Pero antes de seguir, detengámonos un momento y hagamos una pregunta sencilla: ¿sabe usted cuántos lanzamientos realiza un pitcher en 6-9 entradas? Alrededor de 200- 300 lanzamientos entre dos pitchers a lo largo de un juego completo. Trescientas decisiones que el ampáyer de home debe tomar en fracciones de segundo, con la pelota viajando a alta velocidad, con efecto, con movimiento y con toda la presión del partido encima.
Con ese dato sobre la mesa, la siguiente pregunta cae sola: ¿es justo salir a reclamar cada lanzamiento que no nos pareció?
LO QUE DICE EL REGLAMENTO
Muchos lo desconocen, pero está terminantemente prohibido por las reglas del beisbol ir a reclamar un conteo al ampáyer de home. No es una sugerencia, no es una recomendación, es una regla con nombre y número, y aquí va para el que no la sabía y para aquellos que sí la saben pero se hacen de la vista gorda:
Regla 9.02 (a):
"Cualquier decisión de los ampayers que requiera su juicio, tal como —pero no limitado a ello— si una bola bateada es fair o foul, si un lanzamiento es strike o bola, o si un corredor es safe o out, es decisiva. Ningún jugador, manager, coach o substituto podrá objetar cualquier decisión de juicio."
Y por si quedara alguna duda, el Comentario de la Regla 9.02 lo deja aún más claro:
"Jugadores que dejen su posición en el campo o en una base, managers o coaches que salgan de su dugout o caja de coach para discutir el conteo de bolas y strikes, no será permitido. Deberán ser advertidos si se dirigen hacia home a protestar y, si insisten, serán expulsados del juego."
EN EL BEISBOL AMATEUR
En nuestro beisbol amateur se ha tenido la costumbre de ser tolerantes: primero se advierte, se le hace saber al infractor que está violando el reglamento, y solo si persiste en su actitud se procede a la expulsión. Una mano tendida antes del castigo.
Sin embargo, esa tolerancia no debe confundirse con debilidad ni con permiso para convertir cada lanzamiento discutible en un espectáculo innecesario.
REFLEXIÓN FINAL
El ampáyer no es el enemigo. Es el guardián del orden en el diamante, el hombre que permite que el juego fluya con justicia y con respeto. Nadie en este deporte ha ganado un partido discutiendo bolas y strikes, y nadie lo ganará jamás de esa manera.
Así que la próxima vez que un lanzamiento no le parezca, respire profundo, confíe en su equipo y deje que el juego hable por sí solo.
Sea cortés, comprenda el trabajo del ampáyer y recuerde: las reglas existen para todos por igual. ⚾