05/06/2026
Hay decisiones que se entienden por los resultados. Y hay otras que, precisamente por los resultados obtenidos, dejan más preguntas que respuestas.
Hace algunos meses fui uno de los que criticó con dureza a Efraín Juárez. Lo hice porque veía un equipo sin respuestas, sin carácter y sin resultados que respaldaran el discurso. En ese momento creía que el proyecto había llegado a un límite.
Pero el fútbol también exige reconocer cuando las cosas cambian.
Efraín corrigió errores, recuperó la identidad del equipo, volvió a conectar a la afición con Pumas y llevó al club a competir por cosas importantes. No todo fue perfecto, pero por primera vez en mucho tiempo parecía existir una idea clara de hacia dónde se quería ir.
Hoy su salida es oficial y, más allá de las versiones que puedan existir, mi preocupación no es la partida de un entrenador. Mi preocupación es que el club vuelva a perder el rumbo cuando parecía haber encontrado una base sobre la cual construir.
Los proyectos sólidos no se construyen de la noche a la mañana. Necesitan tiempo, respaldo y continuidad. Llegar a una final no garantiza el éxito futuro, pero sí demuestra que existía una plataforma para corregir errores, reforzar al equipo y seguir creciendo.
Desconozco todos los detalles que llevaron a esta decisión y seguramente existen razones que solo conocen las partes involucradas. Sin embargo, eso no impide reconocer lo que sí estuvo a la vista de todos, un equipo que recuperó competitividad, identidad y conexión con su afición.
Por eso, más allá de cualquier polémica, quiero agradecer.
Gracias, Efraín, por devolver la ilusión a muchos aficionados que ya la habían perdido. Por recordarnos que Pumas puede competir sin renunciar a su identidad y que este escudo merece algo más que conformarse con participar.
Si este capítulo termina aquí, te deseamos éxito en los retos que vengan. Cada persona tiene sus motivos para tomar decisiones y perseguir sus objetivos, y eso siempre será respetable.
Porque los entrenadores pasan, los jugadores cambian, pero hay proyectos que dejan huella. Y más allá de los resultados, muchos te recordaremos como alguien que nos hizo volver a creer, que devolvió el orgullo a una afición cansada de conformarse y que nos recordó lo que significa defender estos colores.
Gracias por el intentarlo, por la entrega y por devolvernos la esperanza de que Pumas podía volver a competir con orgullo, identidad y ambición.
Gracias Efra👊🐾